miércoles, 21 de febrero de 2018

Lenore

"¡Oh! ¡La copa de oro está rota!
¡El espíritu ha huido para siempre!
¡Que suenen las campanas! Un alma
santa flota sobre el río Estigia,
y tú, Guy de Vere, ¿no tienes lágrimas?.
¡Llora ahora, o nunca más!
¡Mira! Encima de ésta rígida y lúgubre
carroza, duerme tu amor!.

¡Lenore!

¡Venid! Dejad que el oficio de difuntos
se lea, que el cántico mortuorio se cante,
un himno para tan regia muerta como
muriera tan joven ...
Un cántico fúnebre para ella, dudosamente
muerta, porque murió tan joven.

¡Miserables¡ La queríais por su riqueza y
la odiabais por su orgullo,
y cuando su salud endeble, la
bendijisteis porque moría,
¡Como, entonces, sera leído el ritual?
¡El réquiem cantado
por vosotros, por ti, mirada oscura;
por ti, lengua calumniosa,
que habéis causado la muerte de la
inocencia que muriera tan joven
Precavimos:!pero no deliréis más¡ ¡Y
Que el canto del Sabbath
Suba hasta Dios tan solemnemente que
La muerte no sienta ningún mal!
La dulce Lenore ha ido adelante
con la esperanza volando al lado,


Dejándole en el dolor a causa de esa
querida criatura que habría sido tu esposa
Ella, la bella, atractiva, que ahora yace
Tan profundamente
Con la vida en la dorada cabellera, pero
no en los ojos.
La vida todavía en la cabellera
Muerte en los ojos...

¡Atrás¡ Esta noche tengo el corazón
ligero. ¡No entonare cantos mortuorios,
pero sostendré el ángel en su vuelo, con
un pean de los días pasados!

¡Que no doblen las campanas! Por
temor de que su dulce alma, en
su alegría religiosa,
pudiera captar las notas, cuando flotan
hacia arriba, desde la tierra maldita,
hacia los amigos de arriba, desde los
amigos de abajo, escapa el espíritu indignado,
huyendo del infierno, hacia el cielo,
dejando los lamentos y los llantos, por
un trono dorado, al lado del Rey de
los cielos."



#011 El Holder de la Vida

En cualquier ciudad, en cualquier país, puedes ir a cualquier institución de salud mental o centro de rehabilitación donde puedas llegar por ti mismo. Dirígete al escritorio principal y pide reunirte con aquel que se hace llamar "el portador de la vida". El empleado intentará suprimir un gruñido y tendrás que preguntar de nuevo. Te conducirá a una oscura sala de la que solo distinguirás unos casilleros y un vanitorio. Te dirá que te laves las manos. Cuando termines, te dará un bisturí y te pedirá que entres al cuarto contiguo. Una vez que ingreses, cerrará la puerta tras de sí. Estarás en un quirófano.

Tendrás que esperar. Espera al menos por una hora. Entonces la puerta se abrirá y varias personas entrarán al cuarto, incluyendo a una mujer embarazada. La mujer se recostará en una camilla; la demás gente, que se verán como médicos, prepararán todo para el nacimiento del bebé. Por ningún motivo trates de interactuar con ellos... o te pondrán a ti sobre la camilla. Mientras ellos preparan todo, podrás hacerle una pregunta a la mujer:

¿Cómo pueden ser reensamblados?

Si haces la pregunta correcta, la mujer comenzará a gritar; el bebé está a punto de nacer. Tienes que esperar hasta que termine y uno de los médicos te dará al niño, moviendo su boca, pero ningún sonido vendrá de sus labios. Tan pronto acabe de "hablar" y sonría a través de su mascarilla, tendrás que tirar al bebé al piso y clavar el bisturí en su cabeza, o éste te romperá la caja torácica y te arrancará tu corazón con una fuerza inhumana.

Si lo has tirado a tiempo, a pesar del bisturí en su cabeza, te responderá la pregunta de antes. Hablará con una voz demoníaca que podría llevarte a la locura. Mientras esté hablando, las demás personas en el cuarto se desvanecerán sin dejar rastro. Después de que acabe, simplemente morirá y la puerta del cuarto se abrirá. Serás libre de irte ahora, si aún mantienes tu cordura.



El bebé muerto es el objeto 11 de 538. ¿Te atreves a remover el bisturí?

martes, 20 de febrero de 2018

¿Cuál es tu tercer deseo?

Cuenta la leyenda que se podía ver a un anciano muy triste vagando por las calles de una pequeña ciudad en el norte de los Estados Unidos. Hacía mucho que el anciano andaba sin un rumbo, siempre con esa incertidumbre que por momentos tenemos, de no saber lo que vamos a hacer.

Cierta noche, el anciano caminaba por una calle oscura que finalizaba en una encrucijada. Sin rumbo, perdido en el medio de la negrura de la noche que lo rodeaba, comenzó a escuchar una voz, al inició distante e indistinguible, pero que pronto aumentó y daba la impresión de que se estaba acercando. En la penumbra, el anciano logró ver la forma de una mujer, que cantaba sus palabras, y asustadiza se aproximaba en dirección al anciano diciendo, “¿Cuál es tu tercer deseo?”

El viejo, bastante aturdido, hacia un esfuerzo por ver a la mujer. Continuó su camino, pensando que no se dirigía a él. Pero la mujer se volvió, bailando y tarareando las palabras en torno al anciano: “Ahora tu tercer deseo. ¿Cuál es? ”

El hombre, ya enojado, se detuvo. Trató de enfocar su mirada sobre la agitada mujer y preguntó:

“Maldita sea, ¿Qué quieres mujer?”

Ella nuevamente le dijo cantando:

-“Tu tercer deseo.”

-“¿Tercer deseo?” – El viejo estaba confundido – “¿Cómo puedo tener un tercer deseo si no he tenido un primero ni un segundo?”

“Ya has tenido tus dos deseos” – tarareo la mujer- “pero tu segundo deseo fue que yo volviera todo a como era antes de que pidieras tu primer deseo. Es por eso que no recuerdas nada; porque todo es como era antes de cualquier deseo.”

Ella continuó, apresurando al pobre hombre. “Entonces, tienes un deseo restante. ¿Qué vas a pedir?”

“Está bien” – exclamó el anciano – “Yo no creo en esto, pero no hay nada de malo en desear. Yo deseo saber quién soy.”

“Que divertido,” – dijo la mujer mientras cumplía el deseo y desaparecía – . “ese fue tu primer deseo.”

Hoy en día se sabe que aquel anciano cambiaría todo lo que tiene por no saberlo.



Calificación: 

La llamada

Les traigo otro juego poco conocido de internet. Para éste debes ser muy valiente o muy estúpido, pero de cualquier forma parece tener una gran recompensa...

Para comenzar necesitas estar solo en casa y tener un par de teléfonos, pueden ser fijos o móviles, pero ambos deben ser de tu propiedad.

El ritual comenzará a cualquier hora después de las 12:00 am. Y debes ubicar cada teléfono en una habitación distinta, con la luz encendida y el resto de la casa en penumbra.

Deja uno de los teléfonos en un cuarto, cierra la puerta y ve a la otra habitación. Una vez que estés allí junto al teléfono que haya sobrado, comienza a llamar al otro cuarto. Si a los diez tonos no ha ocurrido nada, mala suerte: cuelga la llamada e inténtalo otro día.

Por el contrario, si alguien ha atendido la llamada, oirás un silencio mortificante, seguido por susurros extraños y sonidos parecidos a muebles moviéndose. No te asustes, y por lo que más quieras, no cuelgues la llamada, ya que la persona que está al otro lado de la línea lo verá como de muy mala educación. Una voz gutural pero manejando de forma perfecta el idioma te saludará cordialmente e iniciará una conversación.

Primero te preguntará cosas triviales. Conforme los minutos vayan avanzando, te cuestionará acerca de cosas más y más personales que te verás obligado a responder por parecer cortés. Si le llegases a decir una mentira para finalizar la conversación, como decir que tienes poca batería o poca cobertura, no reaccionará a tu gesto de la manera que planeas.

Llegará un momento en el que te preguntará en dónde está tu cuarto, y tú, habiendo caído en su manipulación, te sentirás tentado a decírselo (hazme caso, su poder de convencimiento es increíble). Ten la suficiente fortaleza como para no llegar al extremo de revelar en dónde estás. Pídele, por el contrario, jugar a un juego.

Aquí viene la parte más difícil. El espectro va a salir de su cuarto y va a comenzar a recorrer la casa, buscándote. Tocará varias veces la puerta de una habitación, dirá «¿estás ahí?» y entrará. Créeme cuando te digo que sentirás de forma asfixiante una presencia cada vez más y más cerca de ti, e incluso podrás oír sus pisadas por el pasillo mientras te busca. Rápidamente, apaga la luz de tu cuarto, escóndete y quédate totalmente quieto. No apagues el móvil ni finalices la llamada, solo no hables. Asegúrate de estar bien escondido y no hacer ningún ruido.

Cuando tu invitado toque la puerta, pregunte por ti y entre, sentirás un deseo increíble de salir de tu escondite para acabar con tu angustia. No lo hagas. Por lo que más quieras, por muy mal que te encuentres, y aunque sientas que la presencia es demasiado fuerte como para aguantarla, no salgas de tu escondite. El espectro solo se quedará un minuto en tu cuarto hasta que decida cerrar la puerta y volver a su sitio. Una vez que lo hayas oído regresar a la otra habitación iluminada, sal de tu escondite con total confianza. Tu interlocutor dirá que ha disfrutado mucho contigo, pero que desgraciadamente se tiene que marchar. Agradécele la conversación que habéis tenido y espera a que cuelgue.

Todavía no enciendas las luces de toda tu casa ni te vayas de donde estás. Has sufrido mucho, así que vas a ser recompensado. Pocos minutos después de que haya finalizado el juego, recibirás una llamada del otro teléfono. Oirás una voz monótona, que dirá: «Seleccione su premio».

Si pulsas el uno, podrás escuchar algo muy revelador sobre tu futuro (que podrás alterar o dejarlo como es).

Si pulsas el dos, escucharás algo secreto sobre ti que desconocías por completo y que cambiará tu vida.

Si pulsas el tres, recibirás una pequeña habilidad que será traducida en la buena suerte. No serán situaciones increíbles, como ganar la lotería o encontrar al amor de tu vida, pero sí pequeñas casualidades que salvarán tu día a día (encontrar cierta cantidad de dinero por la calle, aprobar un examen para el que apenas estudiaste…).

Si pulsas el cuatro, tus heridas, y hasta tus quemaduras, cicatrizarán con mayor facilidad.

Si pulsas el cinco, la persona a la que amas también se enamorará perdidamente de ti.

Si pulsas el seis, al día siguiente, en el que cuarto en el que se hallaba el espectro, encontrarás un objeto que siempre deseaste (de nuevo, nada espectacular, pero sí cosas como un mejor ordenador o unos billetes de avión para un viaje).

Una vez que hayas elegido, la llamada terminará automáticamente. Recoge el otro teléfono, enciende las luces y sigue tu vida con normalidad.

Si estás pensando en hacer el juego seis veces para obtener todos los premios, la segunda vez que lo intentes la manipulación que tu interlocutor ejercerá sobre ti será imposible de evitar, así que no te sugiero que lo sigas intentando.



Calificación: 


lunes, 19 de febrero de 2018

Los hombres Huecos

I

Somos los hombres huecos
Somos los hombres rellenos
Inclinados unos con otros
La cabeza llena de paja. ¡Pobres!
Nuestras voces secas, cuando
Susurramos juntos
Son suaves y sin sentido
Como el viento sobre el pasto seco
O pies de ratas sobre vidrio roto
En nuestra bodega seca
Figura sin forma, sombra sin color,
Fuerza paralizada, gesto sin movimiento;
Aquellos que han cruzado
con mirada decidida, al otro reino, al de la muerte
Recuérdennos, -si es que lo hacen- no como perdidas
Violentas almas, sino sólo
Como los hombres huecos
Los hombres rellenos.



II

Ojos que no me atrevo a encontrar en sueños
En el reino de los sueños de la muerte
Ellos no aparecen
Allí los ojos son
Luz solar sobre una columna rota
Allí, está un árbol balanceándose
Y las voces son
En el canto del viento
Más distantes y más solemnes
Que una estrella desvaneciéndose.
Déjame estar lejos
En el reino de los sueños de la muerte
Déjame también ponerme,
Tales disfraces deliberados
Saco de rata, piel de cuervo,
Cruces del campo santo
Que se comportan como el viento se comporta
No mas cerca -
Ni siquiera en ese encuentro final
En el reino de las penumbras


III

Esta es la tierra muerta
Esta es tierra de cactus
Aquí las imágenes de piedra
Se levantan, aquí reciben
la súplica de la mano de un hombre muerto
Bajo el parpadeo de una estrella que se desvanece.
Es así
En el otro reino de la muerte
Despertando sólo
A la hora en que estamos
Temblando con ternura
Labios que podrían besar
Componen rezos para piedras rotas.


V

Aquí vamos alrededor del espinoso peral
Espinoso peral espinoso peral
Aquí vamos alrededor del espinoso peral
A las cinco en punto de la mañana .
Entre la idea
Y la realidad
Entre el movimiento
Y el acto
La sombra cae
Porque tuyo es el reino
Entre la concepción
Y la creación
Entre la emoción
Y la respuesta
La sombra cae
La vida es muy larga
Entre el deseo
Y el espasmo
Entre la potencia
Y la existencia
Entre la esencia
Y el descenso
La sombra cae
Pues ligero es el reino
Pues ligero es
La vida es
Pues ligera es la
Así es como el mundo acaba
Así es como el mundo acaba
Así es como el mundo acaba
No con una explosión sino con un lamento.


T.S. Elliot