domingo, 7 de junio de 2020

#118 El Holder del Júbilo

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a alguna institución mental o centro de acogida al que puedas llegar por tus propios medios. Cuando llegues a la recepción di que vienes a visitar a quien se hace llamar "El Portador del Júbilo". El empleado se estremecerá con violencia y te pedirá que lo reconsideres, pero debes insistir suavemente hasta que el acceda a regañadientes. Abrirá una escotilla que se encuentra justo sobre ti en el techo y te ofrecerá su ayuda para subir, acéptala.

Al salir por la escotilla verás lo que parece ser una antigua fábrica del siglo VIII , las que se ven en peliculas sobre la costa oeste de EEUU. El lugar está sucio, poco iluminado y el sonido de las máquinas es tán fuerte que casi parece no dejarte pensar. 

Debes caminar por una larga pasarela que se encuentra en medio de una gran cantidad de máquinas que trabajan incansablemente. Si observas bien verás que en esas calientes, infernales y ruidosas cosas, se encuentran niños pequeños, cansados y harapientos, que fácilmente podrían confundirse con personas mayores , ya que con la escasa luz a penas pueden distinguirse sus rostros suplicantes, llenos de desesperación  y con el único deseo de liberarse de ese tormento sin fin. Sigue caminando, ningún mortal puede ayudarlos y si intentas hacerlo, te unirás a ellos en su trabajo eterno e inútil. 

Te llevará un tiempo, pero finalmente llegarás a una puerta que dice "oficina del capataz". Entra por la puerta y encontrarás a un hombre sencillo, rudo y fuerte como un ladrillo que parece tener unos 40 años y viste una camisa blanca con botones. Cuando note tu presencia levantará la vista de lo que está haciendo y te mirará con disgusto. Hazle una pregunta con confianza: "¿Puede traer esto jubilo consigo?

Una vez que le hayas hecho la pregunta, el capataz se levantará y saldrá rápidamente de la oficina, debes seguirlo. Cuando ambos se encuentren nuevamente en la pasarela el le dará una instrucción a los niños, el ruido de la maquinaria hará que sus palabras se pierdan por completo, pero los pequeños trabajadores entenderán. Los niños se arrojarán uno a uno dentro de la maquinaria, aterando de una manera horrible el sonido de éstas, serás capaz de escuchar claramente los huesos rompiéndose, los músculos desgarrándose a medida que los niños van pasando y son aplastados por las máquinas a las que se arrojaron incuestionablemente. A lo largo de este horrible espectáculo de pesadillas, escucharás al Portador explicar la verdadera naturaleza del Júbilo y el dolor, solo los dignos pueden saberlo.

Cuando todos los niños hayan sido completamente triturados por la maquinaria infernal el capataz te pedirá que regreses a su oficina y lo esperes ahí. Haz lo que dice, al entrar por la puerta te encontrarás en el lugar en el cual duermes más seguido (tu cama, un sofá eso depende de ti) habrá una camisa blanca abotonada como la que usaba el capataz. Esta camisa generará sentimientos de familiaridad y camaradería con quienes hables. 



Esa camisa es el objeto N°118 de 538. Ahora conoces el verdadero Jubilo, y como tal, es probable que nunca lo obtengas.

sábado, 6 de junio de 2020

Esto Huele Extraño

Hoy es una noche lluviosa y extraña, mi padre dijo que era un día horrible para su trabajo y para él. Él me ofreció un vino rojo con un olor peculiar, espero que no haya tenido problemas con su jefe...

#057 El Holder de la Verdad

En cualquier ciudad, en cualquier país, puedes ir a cualquier institución mental o centro de rehabilitación donde pueda llegar por ti mismo. Dirígete a la recepción y pide cortésmente visitar a aquel que se hace llamar "el portador de la verdad". El empleado asentirá levemente y luego volverá a lo que estaba haciendo. No responderá si le preguntas de nuevo, pero ten cuidado y no le preguntes por tercera vez, si lo haces te mostrará su verdadera forma y te convertirá en pedazos de carne tan rápido que alcanzarás a ver tu cuerpo pulverizado en el acto.

Gira para irte. Si has tenido suerte, la puerta se habrá desvanecido y aparecerá una trampilla en el piso, que no existía antes. Ábrela. Preferiblemente con algo largo; eso te dará más probabilidades de escapar en caso de que "algo" te estén esperando al otro lado. Si sospechas que así es, corre; corre tan lejos como puedas dentro del manicomio. Busca una ventana, ya que todas las puertas habrán desaparecido, y salta. Una vez que salgas por la ventana, sigue huyendo, preferiblemente cruzando la mayor masa de agua posible, si bien no lo detendrá, lo retrasará lo suficiente. Necesitarás cada segundo para pasar con tus seres queridos o vivir tu vida al máximo.

Si no estaban esperándote, puedes lanzarte por el agujero de la trampilla. Caerás muy poco, pero aterrizarás en una amplia y espléndida biblioteca. Personas con vestidos exquisitos y elaborados estarán pululando por todas partes, charlando en voz baja, leyendo y simplemente relajándose. No toques a ninguno de ellos, ni intentes tomar algún libro; ese es el hilo que los mantiene ignorándote y no deseas tirar de él.

Observa a tu alrededor en busca de un anciano canoso, tranquilo, dispones de mucho tiempo. Eventualmente lo encontrarás sentado en un escritorio, estampando lentamente una pila interminable de libros con un viejo sello de DEVUELTO. Demás está decir que no debes tocarlo a él ni a los libros, si lo haces, todas las figuras, antes agradables, revelarán cómo son en realidad. El shock de la escena y la transición que sufrirá tu mente a la locura reducirán en parte el dolor que te provocarán, en una furia vehemente, hasta matarte. Considérate desafortunado si tu mente ya estaba preparada para eso.

En cambio, acércate en silencio y hazle una pregunta al bibliotecario, solo responderá a esa pregunta.

¿Cuál de ellos mantiene Su ley?

El anciano mirará hacia arriba. Sus ojos te parecerán de un color no nativo de este mundo; son de un color tan imposible que podrías volverte loco por tratar de entenderlo. No te pierdas en detalles, ábrete, y míralo directamente a sus ojos. No rompas el contacto visual, o él mirará hacia abajo, como no queriendo ver la carnicería que armarán los otros clientes con los pedazos de tu cuerpo.

Él te dirá el nombre de un libro. Es largo, pero él te dará una tarjeta con el nombre escrito en ella. Antes de romper el contacto, pregúntale si lo revisó con antelación, ya que le faltará un sello. Él asentirá y sellará la tarjeta.

En cuanto lo haga, escucharás un fuerte ruido proveniente de algún lugar de la biblioteca, el libro ya ha sido robado, y debes encontrarlo. Cierra los ojos y di estas palabras: Encontraré al ladrón.

No abras los ojos durante diez segundos, si nada ha logrado volverte loco antes, lo que verás entonces lo hará.

Después de transcurrido ese tiempo, abre los ojos. Estarás cruzando la calle, frente al asilo, aún sosteniendo la tarjeta.

Esa tarjeta es el Objeto 57 de 538. Han sacado el libro; ahora es tu deber devolverlo.


No contestes a extraños...

Esta es una de esas historias que le ocurrió al amigo de un amigo:

Un número privado llama a tu teléfono celular y sin saber, respondes a la llamada más nefasta que has escuchado hasta ahora en tu vida, es como si sintieras la desesperación y el terror de cada lamento, llanto y súplica que escuchas del otro lado.

En unos segundos recibes un mensaje que contiene doce cifras que según cuenta la leyenda corresponden al día, mes, año y hora exácta de tu muerte. A partir de ese momento comienza tu cuenta regresiva.

Puedes intentar luchar contra el tiempo o esperar pacientemente a que tu momento llegue. También he escuchado que la única forma de escapar es llamando tu mismo a otra persona, pasando tu destino sin romper el ciclo.

No contestes a extraños...



Calificación:

viernes, 5 de junio de 2020

El Artista

Yo solía ser una persona alegre con muchos amigos, ¿qué me paso? Ahora siendo ya un hombre de 25 años soy una persona corrompida por la misma vida, las personas siempre decían que mi arte era el mejor pero poco a poco se fueron alejando, dijeron que mi arte había cambiado, que yo era una persona espeluznante, pero no me importa, no he salido de mi casa en más de 5 años, sólo basta con pedir mi comida por delivary. Dibujo absolutamente todo el día, pero estoy cómodo así, entre mis pinturas, ellas no hablan ni se burlan, son la compañía ideal de mi día en un cuarto lleno de bocetos sin terminar.

Soy alguien que vive por el arte, todo esto comenzó cuando yo tenía 18 años. Me interesé por la pintura, siempre tuve un don natural. Poco después comencé a interesarme por los casos de asesinato y historias de terror y cuando me di cuenta, pintaba este tipo de cosas, es como si dos personas habitaran en mí.

Las personas dicen que el arte te consume, pero no creí que fuera así. Mi otro yo me controla, solo soy su marioneta, cuando me despierto del trance siempre mis manos están cubiertas de un líquido rojo espeso, trato de convencerme de que es pintura, pero sé que no es así, yo sé que mi otro yo busca sus modelos y las mata para luego pintarlas y yo no puedo controlar eso, ¿cómo poder controlarme a mí mismo?

Cuando miro al espejo él me sonríe malévolamente, la primera vez que me pasó fue cuando tenía 20 años. Me desperté en una casa que no conocía empapado en ese carmesí y espeso líquido con un olor pútrido, me fui asustado rápidamente a mi departamento. Cuando encendí el televisor en las noticias pasaban la noticia del asesinato, y pensé qué bueno fue que me había ido antes de que me pasara algo, pero me empecé a despertar cada vez más seguido en escenas de asesinato y las pinturas de las víctimas aparecían una a una en mi departamento, esa fue una de las razones por las que me encerré, no entiendo porque la policía no nos atrapa y porque no soy consciente de el momento en el que asesino a esas chicas.

Una vez hasta intenté encerrarme en un manicomio, pero cuando desperté todos estaban muertos, todos las paredes blancas estaban manchadas de rojo carmesí, pero el color favorito de él es el rojo, adora el rojo, se vuelve loco cuando lo ve, ¿quién es él? ¿Cuándo apareció? ¿Siempre existió? ¿Todos tenemos uno? No lo sé, solo quiero detener esto.

Hoy algo malo va a pasar, el me está hablando y dice que hoy es mi turno, está apretando mi cuello y desgarrado mi piel obteniendo lo que él más ama, ese color rojo tan bonito. Ahora sé que todos tenemos otro yo, otro que es malvado, o tal vez un espejismo de nosotros mismos, el mío es un artista sangriento y hoy ha elegido a su siguiente modelo, yo. Cada vez brotan más flores rojas de mi piel, es una escena hermosa, estoy creando la pintura perfecta, por fin lo logré, gracias a mi otro yo, ahora yo soy el arte. Por fin somos uno, un loco y demente artista.




Calificación: