lunes, 17 de diciembre de 2018

La Hora Muerta

Clasificación: Paranormal

¿Alguna vez te has despertado a mitad de la noche, con una sensación extraña, solo para revisar tu reloj y notar que son las 3:33AM?





Se ha denominado a las 3:33am como "La hora Muerta" debido a la gran cantidad de anécdotas recopiladas a través del mundo, de personas que han tenido experiencias paranormales acompañadas de parálisis del sueño coincidiendo con éste horario, que para los expertos en temas paranormales corresponde al intervalo (3:00 am a 4:00 am) en el que la brecha que divide el mundo material de el sobrenatural se vuelve más delgada, permitiendo así realizar rituales, espiritismo e invocaciones.

Así mismo existen entidades capaces de cruzar ésta delgada línea sin invitación alguna, y causar los extraños fenómenos percibidos por las personas más receptivas. 

Muchas personas afirman haber sentido misteriosas presencias mientras duermen a ciertas horas de la noche, con un sentimiento de miedo y de terror. Debido a la gran cantidad de estos ataques cuando se van a dormir, nunca apagan la luz, pero por desgracia siguen sucediendo. Para muchos esto es un claro ejemplo de ataques demoníacos. Se despiertan en medio de la noche sin poder moverse sintiendo una presencia oscura sobre la misma persona. Esto en principio tiene una relación directa con “la parálisis del sueño” a no ser que cuando la víctima mira el reloj puede observar las 03:33 am. En muchos casos la persona no es creyente, pero este hecho no hace que remitan estos ataques.

El curioso caso de la hora muerta sigue siendo un inexplicable fenómeno que ha ocurrido a la gran mayoría de las personas y al cual no se ha podido dar una respuesta concreta por la ciencia, el esoterismo, la religión o la parapsicología.

Yo he optado por no mirar la hora cuando despierto a mitad de la noche.






jueves, 8 de marzo de 2018

El Torso (20 abril al 20 mayo)

Son orgullosos, celosos, obstinados y desenfrenados. Son viciosos y buscan placer tanto en la cama como en las apuestas. Son incontrolables.

"Tu eres a menudo dificultoso. Tu le mentiste a sujetos poderosos en cuanto a tus crímenes que era llevarte los cadáveres, desenvolverlos y finalmente decapitarlos. Como castigo te hicieron lo mismo a ti, dejándote solo el torso, desde entonces arrastras a mas de un desprevenido a los túneles y lugares oscuros para dejarlos igual que tú".


La mayoría de las personas alguna vez en la vida han apostado. Para Jimmy “Jugador” Gambino el juego fue su vida y su muerte, hijo de un gerente, pasó su vida en hipódromos, casas de juego y bares, nunca se dedicó a la escuela y al final terminó por abrir una casa de apuestas, nunca se negaba a una apuesta, aunque apenas y alcanzará a cubrir su deuda, su fama atrajo a Larry “El Dedo” Vitello, que le hizo una gran apuesta en una verdadera pelea de pesos pesados, Jimmy conocía los riesgos, pero no quería perder su fama, luego estrechó la mano de Larry y selló su destino. Jimmy perdió la apuesta y Larry quería su pago (que Jimmy no tenía), entonces Larry le dio una lección … De hecho algunas pequeñas lecciones, porque Larry lo cortó en varios trozos, lo envolvió y lo arrojó al mar.





Resto del Zodiaco

El Primogénito (21 marzo al 19 abril)

Son individualistas, crueles, individualistas y de mal carácter, propensos a las agresiones verbales, con desordenes sexuales y muy violentos.

"Tu eres bastante angelical. y probablemente ni entiendes lo que se te ha hecho… y muy probablemente nunca lo hagas. un niño joven, tu fuiste perforado por la cabeza con una flecha perdida y nada mas sabes que tu estas muerto distante antes de tu tiempo. maldecido al rondar campos áridos, agotando la vida de nadie suficiente vulnerable para tener y aliviar a un joven niño perdido tan pobre que tu pareces, en realidad tu eres un hambriento de sangre joven, robando el cuerpo y alma de las víctimas que procuren halagarte."

El Hijo Primogénito, Billy Michaels era un niño obsesionado con las películas de indios y vaqueros,la violencia que de las imágenes que veía le generaba explosiones de ira. Un vecino del chavalencontró un arco y flecha de verdad y lo desafió a un duelo. Billy murió cuando su vecino le atravesó la cabeza con la flecha, el fantasma del pequeño se pasea con su traje de vaquero susurrando: “Quiero jugar.“, “Juega conmigo“ o “ven.“







Resto del Zodiaco



#219 El Holder del Conflicto

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier cantón de reclutamiento o base militar a donde puedas llegar. Pregunta al oficial en recepción por hablar con "El Portador del Conflicto". Si responde: “Lo siento, KIA“, entonces no desesperes. Tu muerte ya habrá ocurrido antes que siquiera toques el suelo. Pero si llama a dos policías militares para escoltarte hasta las empalizadas, tu viaje continuará. Ellos te llevarán fuera de la base a lo que parecerá un bunker vacío; ordénales que abran la entrada como si un general se lo ordenara a un subordinada. Si tu voz fue lo suficientemente poderosa, uno de los militares abrirá la puerta de metal que lleva al interior del bunker. De lo contrario, serás ejecutado sin duda. Desciende al interior y diles que esperen fuera, pues ellos no serán capaces de protegerte de los horrores que yacen en esta tumba olvidada.

Ve por las escaleras con postura militar (mirada al frente, cuerpo erguido) y no te detengas, no importa lo que veas. Si en cualquier momento comienzas a escuchar fuego de artillería, entonces incluso una larga y dolorosa muerte sería misericordiosa en comparación a lo que estarás a punto de experimentar. Sin embargo, si escuchas un débil tamborileo, continúa marchando. Mientras más lejos vayas, más fuerte se oirá el redoble, hasta que finalmente se volverá tan estridente e inaguantable que estarás tentado a arrancarte los oídos hasta que ya no oigas nada, en cuyo punto se detendrá. Párate derecho y saluda, aun si no hay nadie frente a ti.

Luego de siete segundos, escucharás una voz brusca y cansada diciendo: “¡Descanso!”. Hazlo, y una figura espectral lentamente emergerá de la impenetrable oscuridad. Será una figura con un traje de camuflaje y de excelente condición física; dos metros de altura, de espalda musculosa y ancha, con brazos y piernas en forma. No seas engañado, pues este hombre ya no está entre los vivos.

“¡Informe, tropa!”, gritará el soldado. Debes responder en una voz fuerte y convincente: “¡Señor! ¡He venido a buscar poder, señor!”. Si no lo haces, el soldado te mostrará que sus músculos no sólo son para que los veas. “¡Al suelo y deme cincuenta, gusano!”, responderá el soldado. Sugiero que obedezcas y empieces a hacer las flexiones ya. Cuenta cada una. Si él pone su bota sobre tu espalda, continúa empujando, sin importar qué tan pesado se vuelva. Si no puedes hacerlo, entonces lo has disgustado, y serás desechado.

Arréglatelas para completar su orden, y el soldado te ordenará que te levantes. Deberás gritar: “¡Gracias, Sargento!”. El soldado asentirá y te dará un casco de combate, una granada de fragmentación y una pistola modelo 1911 .45 con un cargador extra. Tómalos, pues tendrás necesidad extrema de éstos. Luego de un momento recuperando el aliento, serás cegado por una luz más brillante de la que una estrella puede producir, y conmocionado por la más fuerte de las explosiones. Mientras abres los ojos, estarás en el más sangriento e infernal de los campos de batalla.

Tropas vestidas de gris correrán delante de ti y serán acribillados por un helicóptero armado. Ponte a cubierto entre sus cuerpos muertos mientras un tanque baña la zona en fuego de ametralladora. Sobre tus hombros lloverá misiles lanzados por bombarderos furtivos, mientras son consumidos por una llamarada de fuego antiaéreo desde un edificio cercano. Desenfunda la pistola y ponte el casco mientras esprintas hacia el pueblo más cercano; asegúrate de no usar toda tu munición, pues no podrás tomar más de aquellos a quienes reduzcas. Dirígete hacia un edificio que parece una escuela y ponte a cubierto mientras las tropas de uniforme azul atacan a las otras de gris.

Los verás y será testigo de su insaciable sed de sangre. Cuando agoten sus municiones, comenzarán a cortarse unos a otros con sus bayonetas y a golpearse con las culatas de sus armas, sin parar hasta descuartizar completamente a sus oponentes. Con tu granada en la mano, corre por las escaleras a tu izquierda, evitando cualquier fuego que pueda alcanzarte, y sube hasta el techo. Cuando llegues a la puerta que conduzca a la azotea, di un rezo rápido, quita el pasador de la granada, y derriba la puerta.

Con la granada en la mano, deja que todas las tropas de azul te vean, y extiende tu mano para que puedan ver tu arma. Un general de alto rango se acercará a ti y te pedirá que expreses tus demandas. Si vis pacem, para bellum. Pregúntale por ver al Holder. Él te sonreirá satisfecho, pero simplemente haz un gesto con la mano que lleva la granada y él acatará. Un niño pequeño será traído a ti. Deja el pasador de vuelta en la granada y toma al niño. Parecerá que tiembla de miedo y se verá hambriento. No prestes atención a esto; es una ilusión. Apunta tu pistola en su cabeza, y tira del gatillo sin siquiera una pizca de compasión. Si has sido considerado digno, el dispositivo de seguridad del arma estará activado y podrás soltar un suspiro de alivio. El niño te presentará con una medalla vieja y oxidada.



Esa medalla es el Objeto 219 de 538, y con ella una incontable violencia continuará.

¿Tendrás el corazón para resistir?

miércoles, 7 de marzo de 2018

# 184 El Holder de la Brutalidad

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hospital a donde puedes llegar. Cuando alcances el área de recepción, pregunta por visitar a la paciente que se hace llamar "El portador de la Brutalidad". Si el trabajador llama a seguridad, rápidamente discúlpate y abandona el hospital. Nunca regreses allí, y espera al menos un año para volver a intentarlo en otro hospital. Es mejor no decir lo que te pasará si eres capturado en ese hospital otra vez. Si estás en el lugar correcto, el trabajador deberá darte una sonrisa 
sádica y te llevará a la Unidad de Cuidados Intensivos.

A medida que el trabajador pasa por entre los pacientes, hará una pausa para comprobar el nombre de las etiquetas en sus camas. Atento a tus alrededores, y ten cuidado de no tocar a ningún personal que lleve instrumentos médicos. La paciencia de la gente aquí se agota rápidamente, y serán muy irritables. No querrás llegar a ser uno de esos pacientes aquí, porque en ese caso, nunca volverás a ver otra vez el mundo exterior.

Cuando llegues a la cama #538, verás a un viejo hombre que yace allí, deberás mirarlo directamente. En el momento que lo mires, él, poco característico de su débil y demacrado cuerpo, gritará al tope de sus pulmones: “¡Ellos están aquí!” Después de pronunciar estas palabras, habrá explosiones fuera del hospital, como si estuviera siendo asediado por artillería.

Esto no parará, y pronto la UCI será golpeada por un proyectil y muchos de los pacientes y trabajadores morirán. Cierra los ojos y no te muevas del punto donde estás, sin importar lo que escuches, sientas o huelas. Ábrelos, y serás atacado para siempre por piezas de artillería de todas las maneras posibles y con todos los tipos de proyectiles usados (o no) en la guerra. Sentirás cada músculo desgarrado y cada hueso quebrado en tu cuerpo como una tormenta, siendo despedazado como una hoja de papel. Y cuando tu cuerpo no sea más que una pila de polvo, te regenerarás y el ciclo comenzará otra vez. Esa será tu destino para toda la eternidad, si cedes ante la impaciencia.

Debes mantener tus ojos cerrados hasta que el bombardeo se detenga. Sólo se puede estar seguro de que estarás a salvo cuando todo esté en silencio excepto por el llanto de una niña. Si escuchas otra cosa que no sea esto, es mejor no abrir los ojos y aceptar tu destino. Tu ambiente se volverá desolado en la completa y total destrucción. Partes de cuerpos estarán esparcidas a tu alrededor, aún temblando con la angustia y el tormento de su muerte. De hecho, las únicas cosas que aún estarán intactas serán tú, si no te moviste, y la cama #538, donde el anciano estuvo antes. Pero en su lugar ahora debería estar la niña que llora, de no más de 20 años, pero de indescriptible belleza. No permanezcas detenido ante su esplendor para que no te vuelvas loco cuando te revele la verdad. Pregunta, en su lugar: ¿Quiénes son peores? ¿Nosotros o Ellos? Luego de pronunciar estas palabras, unos soldados aparecerán y te estacarán a una pared que no estuvo allí antes, una estaca por cada extremidad, y una en tu pecho. No morirás, solo porque no se te concederá el lujo de ese destino tan simple.

Los soldados entonces procederán a burlarse y a torturar a la niña que llora con cada método conocido o no por el hombre. Los rostros de los soldados pronto cambiarán hasta que todos ellos te den la cara. Ellos la golpearán con las culatas de sus armas, pondrán agujas en sus uñas, para eventualmente quitarlas. Ellos la obligarán a beber agua hasta que su abdomen quede grotescamente distendido. Ellos la violarán, haciéndole cosas que los gobiernos le hacen sólo a los peores criminales, e incluso entonces, sólo en el máximo secreto, sentirás cada segundo de su dolor.

Mientras ella está siendo atormentada, su rostro comenzará a cambiar de forma en todo lo que conoces, en todas las personas que amas y odias. Ella entonces te mirará a los ojos, pidiéndole que la ayudes, pero no le prestes atención, a menos que desees ser reemplazado por ella en aquella cama y que tu dolor no conozca fin. Luego de lo que parecerá una eternidad, los soldados terminarán con su sufrimiento cortándole la cabeza. Uno de ellos se acercará a ti y te dirá: “Así que, ¿Qué piensas?” Sólo responde: “Todos somos víctimas” después de lo cual el soldado introducirá su mano en tu pecho, y sentirás como si te estuviera arrancando el corazón. A pesar de que has logrado mantenerte consciente a través de todo lo que has visto hasta ahora, esto te empujará por el borde, en la oscuridad.

Cuando despiertes, estarás en el lugar que llamas hogar. A tu lado estará una lata de conservas sin etiqueta, con un número de clavos a través de ella. Si la abres, encontrarás un vacío negro, y cualquier cosa que pongas allí se perderá para siempre.



Esta lata de conservas es el Objeto 184 de 538. No somos tan diferentes a Ellos, como nos gustaría pensar.

#171 El Holder de la Espera Infinita

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o casa desolada donde puedas llegar por ti mismo. Ningún recepcionista hablará contigo; ellos están conscientes de tus motivos ocultos. No importa, de hecho, porque no será requerida su ayuda en la caza de este Objeto. Debes estar totalmente preparado para continuar, si deseas no sufrir una maldición eterna durante tu búsqueda. Tu mente debe estar absolutamente libre de orgullo, carente de ego, porque si no es así, no tendrás posibilidad de vencer a este Portador y deberás irte.

Sin embargo, si te sientes seguro de tu estabilidad mental, ignora las miradas incriminatorias de la gente a tu alrededor y explora el edificio en el mapa más cercano. Memoriza la disposición de la sala; busca una puerta que no está en el mapa. Estará sin marcar.

Una vez encuentres la puerta, que debería ser completamente invisible y podría aparecer en cualquier pasillo de la institución, lentamente alcanza el enfoque necesario para vencer a tu oponente no presentado, y abre la puerta. Camina silenciosamente dentro de la celda, y siéntate en la alfombra ensangrentada al otro lado del piso cubierto de bilis.



No olvides primero cerrar la puerta, o mucha gente al otro lado estará absolutamente molesta contigo por permitir que tu “nuevo compañero” escapara. El hombre que duerme encadenado en forma medieval en el centro de la habitación se llama Jim, y es el Portador de la Espera Infinita. No dejes que el demacrado Jim se forme o desescame, ya que puede arrancarte la carne de cualquier forma; por cierto, la alfombra carmesí en la que estás sentado está dentro del radio de alcance de las cadenas de hierro de Jim. Él no ha jugando con nadie en probablemente mucho tiempo.

Cuando tu aroma entre en sus fosas nasales, Jim saltará emocionado por la nueva compañía, la cual ha esperado en sus cadenas desde que el propietario de tu propia sangre te permitió estar ahí hoy. La peor cosa que podrías hacer en esta situación es entrar en pánico. No lo hagas. La alegría de Jim sólo pude ir más lejos; tu miedo no le agrada. Cualquiera de sus víctimas te diría que lo último que hicieron antes de conocer los retorcidos extremos de sus uñas fue entrar en pánico, después que ellos fueran arrojados por toda la eternidad a una habitación idéntica a ésta, fría, con cadenas de hierro alrededor de ellos, con fuego filtrándose a través de la celda por medio de pliegues invisibles, quemando sus miserables cuerpos.

No, en lugar de eso, mira a Jim directo a sus ojos, sin moverte, sin pensar, sin romper el contacto visual. Por cada signo de miedo o duda que muestres llegará una tremenda posibilidad que arribe tu maldición total. La mejor estrategia aquí es sólo no temerle, sin importar que tan repugnante huela su carne, en locura y decadencia.

Si crees fervientemente que tu mirada muerta detendrá a Jim de que seas su nuevo juguete, y funciona, él se calmará. Aprovecha este momento para dirigirte a él por su nombre y preguntarle: ¿Por qué te ha puesto aquí?

Jim podría caer presa de la emoción, si preguntaste en el momento adecuado y tu mente está lo suficientemente estable para hallar coherencia a sus palabras. Dolorosamente se quejará, y contará su historia. De cómo lo detuvieron ilícitamente y su posterior encarcelamiento, de como su mundo fue destruido en un pequeño y deshumanizado instante, y llorará, asumiendo que aún conserva sus lagrimales en el momento en que llegaste.

No trates de consolar a este hombre devastado; no hay nada que puedas hacer para remediar una eterna tortura de aislamiento. Tampoco trates de poner fin a sus sufrimiento asesinándolo; si fuera una opción y éste fuera mortal, habría acabado hace miles de años. La única cosa que puedes hacer es preguntarle claramente a este pobre hombre si puede darte lo que lleva.



Él te ofrecerá un puñado de sí mismo. Tómalo y vete. No mires atrás.

El trozo de carne ofrecido es el Objeto 171 de 538. Una eternidad de sufrimiento reside en su interior.

miércoles, 28 de febrero de 2018

#129 El Holder de los Oprimidos

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier refugio para indigentes o comedor comunitario donde puedas llegar. Pregunta al primer voluntario que veas si conoce a aquél que se hace llamar The Holder of the Downtrodden. Si el sujeto mira alrededor para asegurarse que nadie mira mientras responde, estás en el lugar correcto.

El voluntario te dirá que exige un soborno antes de que él te lleve a donde debes ir. Dale una cantidad sustancial de dinero en efectivo, y es de esperar que él considere una cantidad lo suficientemente grande. A continuación, te mostrará una puerta que no existía antes, la que conducirá a una escalera que el edificio no debería tener.

Serás llevado a un piso inexistente con muchos, muchos salones ordenados de formas caóticas. Las habitaciones no tendrán pasillos que las conecten, y se tendrán que atravesar varios de estos para llegar a destino. El voluntario se moverá de manera muy rápida a través de este ilógico lugar, con determinación y experiencia, y será muy difícil seguirle el ritmo. Deberás mantenerte siguiéndolo, pues perderse en este lugar es relegarse eternamente al vacío. También debes asegurarte de concentrar tu atención sólo en el voluntario al que sigues: las habitaciones estarán ocupadas por personas que se han entregado a la desesperación y la soledad, y prestarles atención es unirse a ellos para siempre.

Luego de lo que parecerán días, el voluntario te llevará a la única habitación vacía, entonces gesticulará hacia la puerta al otro extremo. Tarareando despreocupado, irá de regreso por donde vinieron, dejándote en esa habitación vacía. Si tienes alguna inquietud en tu corazón, entonces será mejor que te vayas, y es de esperar que logres alcanzar al voluntario. De lo contrario, ve a través de la puerta.

Te encontrarás en un sórdido lugar similar a una ratonera. A pesar del efecto de siglos de abandono, el lugar será apenas reconocible como una especie de sala de estar. En un asiento que una vez fue un sillón reclinable decente habrá un hombre viejo, de mirada austera. Hay algo en el hombre que cuenta de una vida, una vez llena de orgullo y éxito, pero que en algún momento entró en una aguda caída en picado que lo llevó hasta lo más bajo.

Con un gruñido de enojo, aunque poco convincente, el anciano exigirá saber por qué has venido. Inmediatamente responde de manera brusca que no es algo de su incumbencia, y asume una postura y un comportamiento que parezca que no tienes ningún respeto por el anciano; que sea, para ti, sólo basura humana, sin valor, ni merecedor de dignidad alguna.

Si eres lo suficientemente convincente, el hombre se derrumbará y perderá el poco atrevimiento que tenga. Bajará dócilmente la cabeza y quedará en silencio. Ahora debes hurgar por toda la habitación como si fuera tuya. Abre cada pequeño cajón y velador que encuentres, y saquéalo. Toma todo lo que quieras; mientras mantengas tu aire dominante, nada se atreverá a detenerte.

Una vez hayas revisado cada lugar de la habitación, ve donde el anciano y exígele saber dónde está tu pago. El hombre murmurará entre dientes por un rato, pero debes forzarlo a que responda, incluso si es requerida la fuerza física. Si tienes éxito, él te contará cómo terminó en aquella situación.

Es una historia de sueños destruidos por rivales inconscientes, de oportunidades perdidas, de anhelos rotos por burocracias insensibles, de éxitos destruidos por una sociedad hundida en el dogmatismo. Este hombre tuvo gran potencial y determinación para cambiar al mundo para bien, pero el mundo que intentó salvar le dio la espalda y lo destruyó por sus nobles esfuerzos. Es una historia sobre poderes establecidos indiferentes, de amigos cercanos vueltos enemigos en el nombre de la ambición, de seres amados que se alejaron por el egoísmo, incluso luego que él haya sacrificado todo por ellos.

Si sientes algo de piedad, por minúscula que sea, por lo que has hecho a este hombre una vez hayas oído su historia, estarás condenado a tomar su lugar. Deberás endurecer tu corazón y no sentir compasión alguna si quieres permanecer libre.

Una vez el anciano haya concluido su historia, agárralo del cuello de su camisa y gruñe: ¿Qué ganan con el sufrimiento que infligen?

Mientras la respuesta se desgarra de él lo suficiente para ponerlo a tus pies, obtendrás la respuesta exacta a tu pregunta. La triste vida del anciano lo abandonará también, y se hundirá otra vez en su asiento. Ahora puedes salir por la puerta en la que entraste, que te llevará directamente al refugio donde fuiste. Sentirás que, en ese momento, cada pizca de compasión y preocupación que alguna vez sentiste por otros, habrá muerto junto con el anciano.



La dureza de tu corazón es el Objeto 129 de 538. Tu camino sólo conducirá hacia la opresión y la desesperación, por lo que aquellos seres compasivos serán los que más sufrirán.

martes, 27 de febrero de 2018

Una manzana al día

¿Alguna vez has escuchado la expresión "Comer una manzana al día mantendrá lejos al doctor de su casa"?
La mayoría asume, sin temor a equivocarse, que simplemente es un refrán fácil de recordar que remarca la necesidad de alimentar bien a los pequeños. Pero el dicho no se originó debido a un recordatorio inofensivo.

Fue creado cuando la "Fiebre del Oro" estaba en su juventud, en un pequeño pueblito donde la comida escaseaba y ni se diga el dinero. En Agosto, cuando una mala sequía estaba azotando al pueblo, una serie de sangrientos asesinatos habían empezado a ocurrir.

Cada noche, una casa era asaltada y cualquiera que viera al intruso sería rápida y brutalmente abatido. Nunca se robaban nada, salvo por las sobras de comida. Después de dos semanas de esto, el tendero local no había tardado en colocar unas cuantas manzanas y un vaso de leche en la plaza del pueblo, desde la noche hasta la mañana.

Entonces, él se escondió en la torre de la iglesia, esperando vislumbrar a cualquiera que llegara. Luchando contra la fatiga, el tendero esperó por cualquier señal de vida en la plaza. Justamente a la medianoche, fue recompensado por una escalofriante visión: un hombre, cargando una bolsa llena de aburridos instrumentos metálicos, vistiendo vendas de paño de pies a cabeza, había entrado al rango visual.

Él se detuvo cuando vio la leche y las manzanas. Volteó a todos lados, como si buscara al que se atrevió a frecuentarlo. Cargado de miedo, el tendero se agachó quedando fuera de vista, quedándose así hasta el amanecer. El extraño hombre sólo tomó una de las manzanas, sin siquiera tocar el vaso de leche.

Ninguna casa fue asaltada y nadie fue asesinado. Por décadas, el pueblo continúo dejando una manzana o dos durante la noche, incluso cuando las manzanas ya habían dejado de desaparecer...
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Calificación: 


#093 El Holder de la Masacre

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier boda a la que puedas asistir. Camina hasta el altar y dile a la persona que toca el órgano que quieres ver a alguien llamado "El portador de la masacre". Si te da una sonrisa pícara, has llegado al lugar correcto. Con un guiño, te pasará un machete por debajo del órgano, y te dirá que cierres las puertas. Dirígete a propósito a cada puerta y asegúrate de que no se abra, y no te preocupes de que alguien te vaya a ver el arma. Toca, con la empuñadura del machete, cada puerta y cada ventana cerrada; esto asegurará de que nadie escape.

Cuando lo hayas hecho, ve a la fila de bancos más alejada y quédate de pie en el pasillo hasta que la persona del órgano, toque una melodía inquietante y triste, llenando de confusión a los allí reunidos. Espera a que pasen, exactamente, veintinueve compases. Cuando comience el trigésimo, levanta el machete sobre tu cabeza y golpea con él a la primera persona que está a tu alcance.


En medio de los gritos de terror, la música será más fuerte, sonando a través de las tuberías con fuerza suficiente para sacudir a toda la iglesia. Ahora, debes, con gran placer y deliberación, avanzar y retroceder a lo largo de los bancos, atacando a todos los ocupantes del templo. No debes mostrar ninguna piedad, ninguna vacilación, sólo un leve desconcierto al ver tu cuerpo lavado de sangre inocente. Si permites que el más mínimo atisbo de misericordia entre en tu mente, las fuerzas del machete consumirán tu alma, y la torturarán de culpa y agonía sin fin, mientras tu cuerpo se convierte en su herramienta.

Mientras pasas a lo largo de las filas, atacando a las personas, escucharás al predicador hablando, poniendo énfasis en todas las mejores obras de la humanidad, citando muchas cosas que tú y tu familia han hecho; no escuches su sermón, pues sabe bien este juego, y está tratando de confundirte para que dudes. Cuando hayas terminado la masacre, mata a alguien que esté de pie en la entrada principal, y mira cómo se arrastra por el pasillo, hasta el podio central. Llamas saltan de los tubos del antiguo órgano, mientras caminas hacia él, eliminando a los pocos supervivientes que quedan. Dales tu sonrisa más loca y diles con dulzura: “Sólo los contaminados temen a la muerte”.

Ataca y rompe la cabeza del novio en dos, si no matas a nadie de esta forma, alertarás a los poderes celestiales de tu presencia. La cabeza del hombre va a explotar, pero el cuerpo se volverá y saltará hacia el predicador. Los huesos del cadáver erupcionarán de su cuerpo, cortando muchas de las arterias del anciano, y ahora, puedes terminar con el resto de los invitados, pero deja a la novia para el final.

Ella caerá al suelo, llorando desconsoladamente, arrodíllate y tira su cabeza para hacer frente a su mirada. Bésala en la frente, y pregúntale: ¿Tienes miedo? Si ella comienza a reír, entonces, recibirás un castigo que será rival de todas las penas del Antiguo Testamento.

Si llora más fuerte, gimiendo de dolor, tira de ella suavemente y abrázala. El organista ahora se levantará, pero el instrumento seguirá emitiendo la melodía. Bajará las escaleras hacia ti con la mano extendida. Dale el machete, y haz todo lo posible para no sentir ningún remordimiento.

Unas llamas rodearán el machete, que se extenderán a ustedes, la novia tendrá demasiado dolor como para gritar mientras sus cuerpos son quemados y vueltos en cenizas. Si tienes algún remordimiento por lo que has hecho, entonces el dolor sólo será el comienzo de los siglos de tortura que vienen. Si no tienes ninguno, entonces sentirás como si el fuego penetra tu alma, obscureciendo tu visión con una neblina roja. Y, como una nube de humo, ellos se habrán ido. Estarás en la misma iglesia, sólo que ahora, es una efigie del infierno.

Las paredes están elaboradas de carne, que rezuma sangre y pus de un sinnúmero de heridas abiertas. Fuego, brota desde el suelo sin previo aviso, y el aire se siente pesado, con los gritos de miles de muertos torturados. Todos están encadenados de forma grotesca, empalados uno junto a otro con pinchos de acero fundido. La novia estará empotrada al podio, sus miembros abiertos en toda su extensión, asegurada por un dispositivo. Grupos de grotescos demonios, mal formados, vigilan detenidamente a la multitud, se agrupan al azar y abusan de las almas desamparadas, manchándolas con saliva, semen y sangre.

Y en todo esto, debes estar de pie y mirar, impertérrito. Incluso si haces una mueca de dolor, al observar una de las diversas actividades de los demonios, causará que ellos te confundan con uno de los invitados, y te den igual trato. Después de un puñado de eternidades, los demonios se reunirán ante la novia, complaciéndose a ellos mismos de formas que ningún ser humano normal puede ser posible que logre. Trozos de carne, humana y demoníaca, vuelan por el aire mientras violan el alma de la mujer. Cuando todos ellos parecen detenerse, da cuatro pasos por el pasillo, todos se dispersarán, dejándola cubierta de tantos fluidos que no serás capaz de identificar. El organista aparecerá ante ti, diciendo que has realizado un servicio único y amable para él, y afirmará que te dará una concesión por tus obras. Pregúntale: ¿Por qué matan? 

Él te mirará, claramente confundido, por un momento; pregúntale de nuevo, y se romperá en una especie de sonrisa paternal, y explicará, con una voz que no es ni de humano ni demonio, las múltiples razones que tienen para tanta muerte. Visiones de grandes atrocidades nadarán en tu mente a medida que habla, ilustrando cada una, mostrando que eres tú el instigador, lo que puede volverte loco, pero si estás realmente puesto en este camino, será para ti, una molestia menor. Cuando haya terminado, te dirá que es hora de partir, y te tocará el hombro. El dolor de la inmolación te golpeará de nuevo, y todo se apagará.

Despertarás al día siguiente en el lugar al que llamas hogar, con el periódico de la mañana junto a ti. En la página principal estará la noticia de los misteriosos asesinatos de los invitados a una boda, sin tener ningún sospechoso. Junto al periódico, habrá una nota de agradecimiento, con un anillo.

El anillo es el Objeto 93 de 538, el Sello del Eterno Genocidio. Tu camino está trazado, y tú estás más allá de la redención.


El juego de las monedas

También conocido como "Sarita" en Venezuela o "Cupido, Cupido" en Colombia, es un sencillo ritual ya algo antiguo que, hoy en día, ha ganado auge en las escuelas. Según la tradición venezolana, Sarita es el nombre del espíritu vengativo de una mujer indígena que, con ayuda del Diablo, puede verlo todo y contestar a tus dudas si juegas con ella. Según el punto de vista colombiano, este juego atrae algún demonio a modo de invocación.

Todo lo necesario para la práctica son dos monedas de igual valor; por seguridad y para mayor diversión se suele jugar en compañía. Ambas monedas son lanzadas junto a la pregunta que abre el juego, iniciada ya sea con el nombre "Sarita" o "Cupido, Cupido": ¿Puedo entrar?

Hay tres respuestas posibles. Si ambas monedas muestran cara, es un "Sí". Si una moneda cae en cara y la otra en sello, es un "Tal vez". Si ambas monedas marcan sello, es un "No". Si la respuesta a la entrada es positiva, se te permite seguir preguntando. Una vez logres entrar, puedes consultar a las monedas cualquier cosa que se responda con aquellas tres opciones, como "¿Pasaré el examen? ¿Tendré pareja? ¿Mi madre se curará?" 
Hay, sin embargo, cuestiones que es mejor no realizar en este juego. Preguntas como "¿Puedes manifestarte?" son consideradas riesgosas, por lo que es recomendado evitarlas.

Cuando sientas que tus dudas han sido satisfechas, hay una forma de terminar el juego. Debes hacer una última pregunta, alegando el nombre de lo invocado como al principio: "¿Puedo salir?"

Terminar es una de las razones más fuertes por la que el ritual se debe hacer en compañía. Cuando corre tu turno, solo tienes tres oportunidades para lanzar las monedas y esperar a que la respuesta sea afirmativa. Si se te es negada la salida tres veces, puedes dejar que tus compañeros continúen sus preguntas hasta que se repita tu turno; pero si estás solo, no hay marcha atrás. Quedas "atrapado".

Se dice que cuando esto sucede, el espíritu de Sarita o el demonio atraído por Cupido te convertirá en su blanco. Por el resto de tus días, que ya no serían muchos, el invocado te seguirá y atormentará hasta destrozar tu mente, pudiendo llevarte así al suicidio o sencillamente bañándote de una mala suerte que sembrará tu final.

Si tuviste la dicha de salir del juego, el último paso es deshacerte de las monedas. Hay quienes dicen que, al igual que un tablero de Ouija, estas siempre volverán a su dueño original y traerán la desgracia. Es por eso que debes tener cuidado, pues quien juega con el Diablo nunca sale ileso.


Baby Blue

Para jugar a Baby Blue se necesita estar en un baño sin ventanas y de noche. Cierra la puerta y abre la llave del agua caliente y espera a que el vapor empañe completamente el espejo.
Entonces, con tu dedo escribe en el espejo: "Baby Blue". Luego apaga la luz, es muy necesario que la oscuridad sea total, de modo que incluso ni tú te puedas ver.

Entonces junta tus brazos como si estuvieras cargando a un bebé y espera. Después de un rato, si lo hiciste todo bien, empezarás a sentir un peso sobre tus brazos, como si en verdad estuvieras cargando a un bebé. Y no solo eso, sino que vas a sentir como unas manitas muy frías, tocando tus brazos y, en ratos, intentando alcanzar tu rostro.

Aunque no puedas ver qué es lo que estás sosteniendo, vas a sentir cómo intenta trepar por tu pecho, hombros y cuello, como si quisiera que lo vieras cara a cara. Y antes de que sea demasiado tarde, vas a tener que soltar al bebé, abrir la puerta del baño y encender todas las luces que puedas, de modo que el espectro se desmaterialice.

La madre

Si no lo hiciste lo suficientemente rápido, una horrible mujer aparecerá en el espejo y gritará: "¡DEVUÉLVEME A MI BEBÉ!" Y gritará de tal manera que el vidrio del espejo se romperá, y si tú sigues sosteniendo al bebe, ella te matará.

Según la leyenda, un grupo de chicas se enteraron de esta historia y decidieron probarlo. Ellas no creían que funcionaría, por lo que enviaron a su amiga Laura al baño.
Ella apagó las luces y cerró la puerta, abrió la canilla del baño caliente, juntó sus brazos y esperó, de repente empezó a sentir como si le estuvieran rasguñando en los brazos. Laura con miedo, quería salir corriendo y dejar todo, pero tenía miedo de lo que le podría suceder a ella, así que se quedó con el bebé, y a medida que pasaba el tiempo, el bebé se hacía cada vez más pesado.

Hasta que de repente alcanzó a ver a una figura de una mujer horrenda en el espejo, y con todo el miedo Laura gritó aterrorizada. Cuando las amigas de Laura escucharon los gritos de su amiga, intentaron abrir la puerta del baño pero no podían, ¡estaba cerrada!
Así que las amigas de Laura se las ingeniaron para pedir ayuda a su vecino. Y cuando rompieron la puerta, se encontraron con el horror mismo: Laura estaba muerta en el suelo del baño. Sus ojos estaban rasgados y sus brazos arrancados como si alguien le hubiera atacado con las uñas. Y muchos de los que han jugado a Baby Blue exitosamente dicen haber recibido rasguños en sus brazos, que se pueden ver perfectamente cuando terminas el juego.


Smile.dog

La primera vez que conocí a Mary E. personalmente fue en el verano de 2007. Su esposo, Terence, con quien ella ha estado casada desde hace quince años, hizo un arreglo conmigo para poder entrevistarla. Inicialmente, Mary estuvo de acuerdo, ya que yo no era ningún periodista, sino un escritor novato que quería obtener información para completar unas tareas de la universidad. Además, yo planeaba escribir algunas obras de ficción si la entrevista terminaba bien. Acordamos que nos veriamos durante un fin de semana en el cual yo esté en Chicago. Sin embargo, Mary se rehusó en el último momento y se encerró en la recámara de su esposo y ella. Durante media hora Terence y yo nos quedamos al frente de la puerta de ese cuarto. Yo escuchaba y tomaba notas mientras que Terence trataba de calmar a su esposa, en vano.

Las cosas que decía Mary tenían poco sentido, pero seguían el patrón que yo estaba esperando: a pesar de que no podía verla, era claro que ella estaba llorando; y sus objeciones de hablar conmigo se centraban en una diatriba incoherente sobre sus sueños, o más bien, sus pesadillas. Terence pidió disculpas cuando finalmente nos rendimos. Aunque yo estaba decepcionado, recordé que yo solo era un joven curioso que buscaba información, no un reportero en busca de una historia. Pensé que de todas formas encontraría otro caso similar si me concentraba en ello.

Mary E. era la encargada de un Bulletin Board System en 1992, el año en el cual ella se encontró con la imagen "smile.jpg"; su vida cambió para siempre. Para entonces, ella estaba casada con Terence por solo cinco meses. Mary era una de las 400 personas quienes vieron la imagen cuando fue publicada como un hipervínculo en el Bulletin Board System, pero ella ha sido la única persona que ha hablado abiertamente sobre la experiencia. Las otras víctimas han permanecido anónimos, o quizás hayan muerto.

En el año 2005, cuando yo estaba en el décimo grado, mi curiosidad por la imagen surgió gracias a mi floreciente interés en fenómenos que ocurrían en la Web. Mary era la víctima más mencionada de lo que a veces se refería como "Smile.dog", la criatura que supuestamente aparecía en la imagen smile.jpg. Lo que obtuvo mi interés (además de los obvios elementos horrorosos de la leyenda cibernética y mi proclividad hacia semejantes cosas) era la escasez de información, llegando al punto de que la gente pensaba que era solo un rumor o una broma.

Lo que encuentro curioso es que a pesar de que el fenómeno se centra en una imagen, esa imagen no se encuentra en ninguna parte del Internet. Claro, habían muchas imitaciones, las cuales aparecían con frecuencia en sitios como el tablón de imágenes 4chan, particularmente en /x/, donde se discute sobre temas paranormales. Se dice que estas imágenes son falsas ya que no tienen el mismo efecto de la auténtica, específicamente el comienzo súbito de una epilepsia y una grave ansiedad.

Esta supuesta reacción en la víctima es una de las razones por las que el misterioso smile.jpg se considera tan despreciable, ya que es evidentemente absurdo. Aunque, dependiendo a quién le preguntes, el hecho de que la gente no quiera admitir la existencia de smile.jpg puede ser debido al miedo, en vez de la incredulidad.

No hay ningún artículo en Wikipedia sobre smile.jpg ni de Smile.dog, a pesar de que el sitio web sí tiene artículos sobre cosas posiblemente más escandalosas (hello.jpg y 2 Girls 1 Cup, como ejemplos). Cualquier página creada que se trate de smile.jpg es rápidamente suprimida por uno de los muchos administradores de la enciclopedia.

Los encuentros la malévola imagen son mitos legendarios en la Web. La historia de Mary E. no es la única; hay varios rumores aún sin verificar que sugieren que smile.jpg apareció durante la iniciación de Usenet. Incluso, hay una historia consistente que dice que en 2002 un hacker llenó los foros de Something Aweful, un sitio web de humor y sátira, con una plaga de imágenes de Smile.dog, causando una epilepsia a la mitad de los usuarios de los foros.

También corre otro rumor que dice que durante los años 90 la imagen fue circulada en Usenet y como un adjunto en una cadena de correos electrónicos que tenían la frase "¡¡SONRÍE!! ¡DIOS TE AMA!" como el asunto de dichos correos.

Aquellos que alegan haber visto a smile.jpg frecuentemente bromean de manera poco convincente de que estaban demasiado ocupados para guardar una copia de la imagen en sus computadoras. Sin embargo, todas las supuestas víctimas ofreces la misma descripción de la foto: una criatura, la cual luce un aspecto similar a la de un perro (específicamente a la de un Husky Siberiano), se encuentra en una habitación oscura, iluminada solo por la luz de la cámara. El único detalle del fondo que se puede ver con claridad es una mano humana, la cual se extiende desde la umbra de la extrema izquierda. La mano está vacía, pero usualmente es descrita como "haciendo un gesto". Obviamente, la atracción mayor es el perro (o la criatura con aspecto de perro, ya que algunas de las víctimas están más seguras de lo que vieron que las demás). La boca del mismo muestra una sonrisa amplia, revelando dos hileras de dientes muy blancos, muy derechos, muy agudos, muy humanos.

Pero claro, esa no es la descripción que dan las víctimas inmediatamente después de ver la imagen, sino una recolección que tienen en la mente, aunque en realidad lo que están experimentando es un ataque epiléptico. Ha sido reportado que estos ataques epilépticos continúan indefinidamente, normalmente ocurriendo mientras la víctima duerme. Esto puede ser tratado con ciertos medicamentos, pero algunos tipos de medicamentos son más efectivos que otros.

Resultaba evidente que Mary E. no estaba usando un medicamento efectivo. Fue por eso que, después de mi visita a su apartamento en 2007, comencé a enviar mensajes a varios grupos de noticias, sitios en la Web y direcciones de correo, todos los cuales trataban con temas de folclore y leyendas urbanas. Lo hacía con el propósito de encontrar a una víctima de smile.jpg quien estuviera un poco más dispuesto a contar sobre sus experiencias. Nunca obtuve respuestas, y terminé olvidándome de ello por completo, ya que había comenzado mi primer año en la universidad y por lo tanto tenía las manos llenas. Sin embargo, mientras yo estaba mirando mi buzón de entrada de correo electrónico, noté que había recibido un mensaje de Mary E. Eso fue durante las primeros días de marzo, en el año 2008.


Para: jml@****.com

De: marye@****.net
Asunto: La entrevista del verano pasado

Saludos, Sr. L.,

Me siento verdaderamente avergonzada sobre mi comportamiento cuando usted intentó entrevistarme. Espero que entienda que de ninguna manera fue su culpa, sino la mía. Me di cuenta luego de que pude manejar la situación más civilmente; y espero que pueda perdonar mi rudeza. Para entonces, tenía miedo.

Verá, he tenido pesadillas sobre Smile.dog todas las noches, durante quince años. Sé que eso debe parecer absurdo, pero es la verdad. Hay algo inefable sobre mis sueños, o más bien mis pesadillas, que las hace más horrorosas que cualquier otro sueño que he tenido. Yo no me muevo. Yo no hablo. Yo solo miro hacia adelante, y lo único que veo es esa vil escena de la foto. Veo esa mano. Y veo a ese "perro". Él me dice algo.

No es un perro, claro, pero en realidad no estoy de lo que es. Me dice que me dejará en paz solo si hago lo que él dice. Él me dice: "Riégalo." Eso es la palabra que usa para comunicar sus deseos. Supe exactamente lo que quiso decir: quiere que yo le enseñe la imagen a alguien.

Al principio no supe cómo él esperaba que lo "regara" sin tener la imagen a mi disposición, pero, a la semana siguiente, recibí un correo con un sobre manila adentro, no decía de qué dirección vino. Adentro del sobre encontré un disquete de 3 pulgadas y media. No era necesario verificar el contenido, yo ya sabía qué había en el disquete.

Consideré mis opciones con cuidado. Se lo podría dar a un desconocido, a un compañero del trabajo, a Terence... Encontraba el simple hecho de pensar en ello repugnante. Además, ¿qué iba a ocurrir después? Si el tal Smile.dog se mantenía fiel a su palabra, yo volvería a dormir en paz. Pero, ¿qué ocurriría se fuera una mentida? ¿Qué se supone que haga entonces? Puede que la situación se empeore si termino cumpliendo las órdenes de esa criatura...

Así que decidí no hacer nada. Durante quince años no hice nada, aunque sí mantuve el disquete oculto. Durante todos esos años, Smile.dog invadía mis sueños para demandar que haga lo que me pidió. Lo ignoré. Ignoré su petición durante estos quince años; ha sido una tortura. La otras víctimas que yo conocía en el Bulletin Board System ya no publicaban nada. Incluso había escuchado que algunos de ellos cometieron suicidio. Los demás se mantenían en silencio, totalmente desaparecidos de la Web. Me preocupo mucho por ellos.

Sinceramente pido sus disculpas, Sr. L., pero cuando usted contactó a mi esposo el verano pasado para la entrevista, yo ya no pude más. Decidí que le iba a entregar a usted el disquete. Ni siquiera me importaba si Smile.dog estaba mintiendo o no, solo quería que todo se terminada. Usted era un desconocida para mí, alguien con quien yo no tenía conexión alguna. Pensé que no me iba a sentir triste si le daba el disquete como parte de su investigación y dejarlo a su suerte.

Sin embargo, antes de que usted llegara a mi hogar, me di cuenta de lo que yo estaba intentando hacer: estaba atentando contra su vida. No pude soportar que yo haya pensado en semejante cosa y todavía no puedo hacerlo. Me siento avergonzada, Sr. L. Espero que este mensaje lo disuada de seguir investigando este caso. Puede que termine encontrándose con alguien más débil que yo; alguien que seguiría las órdenes de Smile.dog sin pensarlo dos veces.

Por favor, detenga su investigación antes de que sea muy tarde.

Sinceramente,
Mary E.

Ese mismo mes, fui contactado por Terence. Él me dio la noticia de que su esposa se había suicidado. Mientras se deshacía de las cosas que ella dejó atrás, como sus cuentas de correo electrónico, encontró el mensaje que ella me había mandado. El hombre estaba destrozado por lo sucedido, él lloraba mientras me decía que siga los consejos que ella me dio. Dijo también que encontró el disquete, y que lo quemó hasta que no quedó nada más que un montón de cenizas apestosas. Pero hubo algo que lo incomodó significativamente: el disquete, mientras se derretía, pareció sisear, como si fuera algún tipo de animal.

Debo admitir que no estuve muy seguro de cómo reaccionar a todo esto. Al principio pensé que quizás esto fue una broma de parte de la pareja, un intento para hacerme enfadar. Sin embargo, logré confirmar la muerte de Mary E. leyendo algunos obituarios de periódicos cibernéticos de Chicago, aunque claro, nunca se mencionó que la muerte fue causado por suicidio en dichos obituarios. Decidí que, por lo menos por un tiempo, cesaría mi investigación del tema, no solo por lo de Mary E., sino porque iban a comenzar mis exámenes finales de la universidad antes de la culminación de mayo.

Mas el mundo tiene muchas formas curiosas de ponernos a prueba. Casi un año después de la desastrosa entrevista con Mary E., recibí otro mensaje:

Para: jml@****.com
De: elzahir82@****.com
Asunto: sonrie

Hola

Encontre tu e-mail en internet tu profile decia ke tu estabas interesado en smiledog. Yo lo vi y no es tan malo como la gente dice te envie una copia. Riegalo.

:)

Esa última palabra me dejó paralizado.

El correo electrónico venía con un archivo adjunto, el cual se llamaba, obviamente, smile.jpg. Consideré descargarlo, lo consideré por mucho tiempo. Lo más probable era que la imagen era una falsa. Y aunque fuera la auténtica, nunca estuve totalmente convencido del poder que supuestamente tenía smile.jpg. Lo que ocurrió con Mary E. me dejó algo asustado, lo admito, pero es probable que ella solo estaba mentalmente insana. Además, ¿cómo va a ser posible que una simple imagen cause una maldición? ¿Qué clase de criatura puede entrar a la mente de alguien usando solo el poder del ojo?

Pero, si es así de evidentemente absurdo, ¿cómo es entonces que la leyenda exista desde un principio?

Si descargo la imagen, si la miro, si lo que decía Mary resultara cierto, si mis sueños terminaran siendo invadidos por Smile.dog, demandando que yo cumpla su voluntad, ¿qué sería de mí? ¿Acabaría viviendo la vida de Mary, resistiendo la tentación hasta la muerte? ¿Me sometería a la voluntad de Smile.dog y "regarlo", con la esperanza de que me deje en paz? Si termino sometiéndome, ¿cómo lo "regaría"? ¿A quién le pasaría la maldición?

Si escribo un artículo sobre smile.jpg, como lo que iba a hacer originalmente, podría poner la imagen en él como evidencia. Cualquiera que lea ese artículo, cualquiera que estuviese interesado en el tema, sería afectado. Pero, asumiendo que la imagen es la auténtica, ¿de verdad pondría todas esas vidas en juego, solo para salvarme a mí?

¿Sería capaz de semejante cosa?

Pues sí, lo soy.




Calificación:

#114 El Holder de la Reencarnación

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier santuario hindú o templo budista a donde puedas llegar. Cuando llegues, pregunta al sumo sacerdote o al monje mayor por ver a alguien que se hace llamar "El portador de la Reencarnación". Si ellos te dicen que no hay nadie allí con ese nombre, vete a toda prisa; es mejor no mencionar que ocurre si permaneces mucho tiempo allí. Si logras irte con éxito, nunca regreses a ningún lugar de culto budista hasta que alguien cercano a ti muera. Luego de su funeral, podrás volver a intentarlo. Quizá debas hacer esto varias veces.

Si en vez de eso, ellos dicen: “De hecho, es tan fácil de entender, sin embargo, imposible de destruir”, has sido lo suficientemente afortunado para localizar al Portador. El monje te guiará a lo más profundo del santuario. Eventualmente, llegarás a un pasillo que parecerá… bueno, sólo se puede decir “fuera de lugar”. En el muro de la izquierda, verás a gente morir de las maneras más espantosas. Coincidiendo con sus muertes, verás las criaturas más estridentes ante el muro derecho. Aquí es donde los secuaces de cada Portador son generados, son las reencarnaciones de los más repugnantes y malditos hombres que alguna vez caminaron por la Tierra. Ten cuidado de no enfocar tu atención en cualquiera de estas criaturas, pues no les gusta ser vistos en sus formas “incompletas” y pondrán a prueba sus nuevos poderes en ti sin dudarlo.

A medida que atraviesas el pasillo, las personas a la izquierda se volverán más malvadas y las criaturas del lado derecho, más escalofriantes y repulsivas. Con el tiempo, su poder se siente dominante, y perderás las ganas de continuar. A pesar de ello, debes seguir adelante, por que no quieres que estas bestias puedan sentir tus debilidades.

Si logras llegar con éxito al final, te encontrarás frente a una puerta que parecerá estar elaborada con partes de cada criatura existente en la Tierra. El monje se dirigirá hacia la puerta; asegúrate, por sobre todo, que tú abras la puerta primero. Si el monje lo hace, el Holder le confundirá con el Buscador y te clavará, como un mero intruso, al muro con los condenados. Si esto pasa, entonces espero que disfrutes tu nueva vida como un secuaz de algún Holder. Abre tú primero la puerta y el monje que te acompañó sufrirá ese destino en tu lugar.

Entra a la habitación; la puerta se cerrará, silenciando los lamentos de los hombres condenados y los aullidos de las criaturas recién formadas. Estarás en una cámara circular; en los muros de piedra habrá una serie de luces móviles que giran en espiral, elevándose hasta el infinito; no sigas las luces con tu mirada, no sea que enloquezcas ante la infinitud de todo. Parado en el centro habrá un ser que es mitad hombre. La otra mitad es algo tan vil y horrendo que mirarlo directamente podría significar una vida eterna de inconsolable miseria. Espera paciente junto a la criatura; no digas o hagas nada que no sea respirar, o el ser desaparecerá, el suelo se reducirá debajo tuyo, y caerás hacia abajo para siempre, atestiguando cada muerte y concurrente nacimiento en el mundo todo el tiempo.

De repente, sin aviso, el ser arremeterá contra ti como si fuera a atacarte. La única forma de protegerte de un destino que es mejor no comentar es preguntar, en ese mismo momento: ¿Puede alguno de Ellos ser destruido permanentemente?

El ser se detendrá, y te contará sobre los inútiles esfuerzos del hombre por quebrar la rueda del samsara, esa eterna espiral de muerte y renacimiento. Te proveerá de sólida evidencia de que Buddha, el único humano del que se dice que escapó de este ciclo, fue un fraude (recordarás que él fue el último de los condenados a formar parte de la legión de los Portadores).

Repentinamente te darás cuenta que esas luces que giran a tu alrededor son la manifestación física del samsara. Todo este conocimiento es demasiado para que la mente lo comprenda; de hecho, te encontrarás en un repentino “estado en blanco”, tu cerebro será ahora incapaz de realizar cualquier tarea fuera de mantener tus signos vitales (e incluso no por mucho tiempo). Si tu mente es superior a las demás, quiebra una de las garras del hombre, si es que se le puede llamar así y úsala para rasgar un agujero en la cadena del samsara.

Una vez hecho esto, desaparecerá, pues su ciclo de reencarnación del que dependía ya no existe, y dejará tras de sí un amuleto plateado con forma de svástica, atado a un cadena de oro. Cuando lo tomes, te encontrarás en el santuario donde iniciaste tu viaje, completamente en ruinas. Buena suerte en tu regreso a casa.

Aquél amuleto es el Objeto 114 de 538. Las almas de los difuntos aún necesitan un lugar a dónde ir, ya sabes.



lunes, 26 de febrero de 2018

#060 El holder de los Gemelos

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier sitio de construcción o de fundición, que puedas llegar por tus propios medios. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar "El portador de los gemelos". Una persona aparecerá de repente a tu lado y el capataz se habrá ido. Pregúntale a la persona lo mismo, la respuesta será que el trabajador se ha ido, y que está hablando con su jefe. Él te dirá que ustedes dos tienen que esperar a que él regrese.

En ese momento, el capataz reaparecerá, aparentemente de la nada. Amablemente le pedirá a la otra persona que espere mientras te dice que lo sigas. Hazlo e ignora a la otra persona que esta desobedeciendo al trabajador y agradece que lo haga, o caminarás hacia tu muerte.

Luego de un corto tiempo, llegarán a una puerta de papel, pero no te engañes, este papel es más fuerte que cualquier metal que hayas visto. El trabajador abrirá la puerta, dejándote entrar. La otra persona, rápidamente te debería seguir. Si no lo hace, reza por una muerte rápida.

Una vez dentro, ambos se encontrarán en un pequeño paraíso. A pesar de que veas todo lo que te gusta y amas en este lugar, no toques nada con tus manos y brazos, pues la belleza rápidamente desaparecerá y la locura vendrá a tu mente. Simplemente sigue el camino que ves bajo tus pies y nunca lo dejes.

La otra persona hará lo mismo, y tendrán que caminar. Dile todo lo que puedas recordar de tu vida y espera que él no responda. Ni tu ni él querrán saber qué pasa si dejas de hablar en el camino. Por cuatro horas, caminarán y tendrás que mantenerte hablando todo el tiempo. Finalmente, verás algo que brilla en el horizonte, deberás quejarte de un dolor de garganta y dirás que no tienes nada más que decir.
Llegarán a una puerta dorada; mientras más se acerquen, más se abrirán las puertas. Entra y te encontrarás en una habitación casi oscura, iluminada únicamente por dos velas. Una de ellas está a lado de un espejo, la otra está a lado de una mochila. Camina hacia el espejo y mira en él, por más horribles que sean las imágenes que veas. Notarás que la otra persona camina hacia ti, tu destino será decidido en los siguientes momentos.

Si él grita: “¡No importa lo duro que sea el trabajo, será llevado a cabo!”, y luego rompe el espejo, tu destino está sellado. Después que haya destruido el espejo, sentirás un dolor insoportable y gritarás, por instinto. Te derretirás en los segundos siguientes. La tarea del otro, se habrá cumplido.

Pero, si él decide no hacer nada, debes hacer la pregunta: ¿Qué refleja de ellos?. Ahora verás a la otra persona derretirse lentamente y gritará de forma inhumana. Soporta los gritos por cerca de un minuto, luego él se habrá ido, solo quedará la mochila que él llevaba. Ábrela, mete el espejo allí y regresa a tu casa.

El espejo es el Objeto 60 de 538. Nunca te atrevas a destruirlo.





Ahora puedes verme

Estaba aterrada cuando escuché la noticia. Los doctores dijeron que mi visión sólo podía ir a peor con el tiempo y que la ceguera era inevitable. Al principio, los objetos se veían borrosos, como si estuvieran desenfocados. Luego vinieron las manchas oscuras y luminosas. Y finalmente llegó la mañana en que al despertarme todo había desaparecido, ya no podía ver nada.

Aun así tenía suerte. Tengo un amante marido que me ayuda y un bebé adorable. Siempre había sido muy comprensivo con todo esto. Me sentía muy torpe los primeros meses. Rompí muchos vasos y platos. Por culpa de los golpes tenía los dedos de los pies destrozados. Pero mi marido siempre me ayudó con cariño en mi nueva vida.

Usaba su tiempo libre para hacerme compañía, alimentarme, vestirme, bañarme y bueno… Hacerme sentir… Deseada en mi nueva normalidad. Estaba feliz de saber que a pesar de mi problema viviría una vida feliz.

Un día algo extraño ocurrió. Me desperté, y en vez de no ver nada, comencé a ver manchas de luz y oscuridad de nuevo. Grité emocionada, hacía muchísimo tiempo que había dejado de ver cualquier cosa. Era cauta con mi optimismo sobre recuperar mi visión, no quería darme falsas esperanzas.

Así que decidí darme tiempo para ver cómo las cosas progresaban. En los siguientes días, las manchas comenzaron a ser colores. Si seguía así, ¡Recuperaría mi visión! Mantuve la sorpresa hasta recuperar por completo mi visión y darle las buenas noticias a mi marido. Seguro que se alegraría por mí.

Me desperté un día y mi visión estaba perfecta. Esperé pacientemente a que mi marido regresara de la guardería con nuestro hijo.

— Cariño, ya estoy en casa. — Escuché a mi marido decir. Corrí hacia él para abrazarlo pero me quedé helada. El hombre junto a la puerta no era mi marido, tenía la voz de mi marido pero era un completo extraño. La sangre de mis venas se tornó hielo y sentí la bilis en mi garganta.

— No, no te levantes Celeste. Déjame ayudarte. —El extraño se acercó a mí y me ayudó a sentarme con un beso. —No te preocupes, he dejado al pequeño Henry listo para dormir.

Con horror vi como usaba su teléfono para iniciar el audio de un bebé llorando. Caminé despacio hacia la puerta, pero él me bloqueó el camino.

—Celeste, no intentes moverte, aún te estás adaptando. Siéntate, haré algo para cenar.

Me llevó a la cocina donde tuve que morderme la lengua para no gritar. Los restos de mi marido y mi pequeño hijo cubrían la encimera sobre una piscina de sangre.

—Cariño. ¡Esta noche tendremos filete!





Calificación: 




Algo anda mal...

A medida que entro a su habitación, noto que algo anda mal. De hecho, supe que había pasado algo desde anoche. Ella estaba llorando de nuevo, esos sollozos grandes y prolongados que le cortan el aliento. Traté de reconfortarla, pero no había mucho que pudiera hacer.

Me acerco a la cama. Se ve igual a como luce cuando duerme, excepto por una cosa: no veo el sube y baja constante en su pecho. Me siento a su lado y examino su cuerpo. Sus brazos expuestos están cubiertos de una maraña de cicatrices. Me he familiarizado con estas, ya que usualmente aparecen después de aquellas noches de llanto, pero ninguna está fresca hoy. Viendo alrededor de la habitación, me percato de un bote blanco que está en su mesa de noche. Nunca lo he visto antes. No sé para qué es, pero no puedo evitar sentir que tuvo algo que ver.

Me acurruco a su lado, como lo he hecho tantas veces antes. Siento su calidez, no tan cálida como siempre. Sé que no se va a despertar.

Me inclino y hundo mis dientes en la piel de su muslo, arrancando la carne de su cuerpo.

«Pueden pasar días hasta que la encuentren, quizá más —pienso—. Un gato tiene que comer».






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