jueves, 10 de diciembre de 2020

La leyenda de Mothman

La leyenda del Mothman (Hombre polilla/mariposa) es sin duda una de las más enigmáticas, misteriosas y realmente curiosas historias que existen sobre seres sobrenaturales, ya que el patrón que sigue su aparición parece estar más cerca del seguido por una leyenda urbana que el que habríamos de esperar para unos sucesos aparentemente reales.

El aspecto físico que se le atribuye a esta hipotética criatura es la de un humanoide de más de 2 metros de altura, con grandes alas que se repliegan, cubierto de pelo gris oscuro, con grandes garras en las patas, sin cabeza ni brazos y con dos grandes ojos rojos y luminosos a los que se atribuyen facultades hipnóticas, situados en el tórax, cerca de los hombros.

Todo ocurrió en West Virginia, y se sucedió durante un año. La oleada de avistamiento del “Mothman” comenzaba el 15 de Noviembre de 1966, concretamente en Point Pleasant. Además, durante todo ese año, se sucedieron una serie de extrañas llamadas en las que solo se escuchaba el “ruido que haría un ratón de tamaño gigantesco”. Un ruido posteriormente atribuido al Mothman.

En la noche del 14 al 15 de noviembre, dos matrimonios paseaban en automóvil cerca del sector conocido como “área TNT”, una zona de antiguos depósitos militares de explosivos usados durante la segunda guerra mundial. Ellos habrían observado al lado del camino a una criatura de unos 2 metros de altura, con dos alas plegadas a la espalda y que les miraba con dos brillantes ojos de color rojizo.

El conductor se habría dirigido hacia la carretera principal y los ocupantes aterrorizados habrían sido seguidos hasta la misma entrada del pueblo. Los supuestos testigos habrían afirmado haber oído un agudo grito proveniente de la criatura; luego cuando relataron lo sucedido a la policía, se ordenó una exhaustiva búsqueda en el “área TNT”, sin aparecer nada. El día 16, también en las inmediaciones del antiguo depósito militar, se dice que otro supuesto testigo había asegurado haber visto al monstruo.

“Lo vi entre las sombras, era como si se hubiese estado arrastrando en el piso y lentamente fue poniéndose de pie, de color gris y mucho más alto que un hombre, con dos terribles ojos rojos”. 

También esta persona le habría atribuido poderes hipnóticos a la mirada de esa criatura. La noticia no tardó en difundirse y rápidamente Point Pleasant se convirtió en el foco de atención de muchos “caza-monstruos”, quienes, armados, recorrieron una y otra vez los sitios señalados por los testigos sin encontrar absolutamente ningún indicio.

El 25 de noviembre, en un campo de cultivos, otro supuesto testigo había visto a las 7,15 de la mañana, cuando se dirigía a su trabajo, una figura humana de color grisáceo, elevándose verticalmente desde el suelo y abalanzándose contra el auto. Se dice que la víctima aterrorizada aceleró, pero la bestia lo estuvo siguiendo, dando vueltas sobre el vehículo como si estuviera jugando, durante varios kilómetros.

Igualmente se dice que pilotos pertenecientes a la base militar cercana de Galípolis, el día 4 de diciembre también observaron al monstruo maniobrando y planeando sobre el río, y que pudieron calcular que iba a unos 100 metros de altura y a casi 100 kilómetros por hora. Posteriormente se le había seguido con la intención de fotografiarle, pero se dice que no pudieron, ya que el ser habría desaparecido en uno de sus movimientos cerca de un espeso bosque.

La periodista Mary Hyre comenzó a publicar artículos sobre este extraño personaje en el periódico “The Messenger”, y comenzó a indagar para obtener información y ocupar publicaciones. En ellas aseguraba haber sido acosada por las visitas de unos hombres vestidos de negro que le aconsejaban dejar de publicar artículos sobre el tema. Esta periodista cada noche desvelaba, víctima de un sueño que se repetía cada madrugada. Veía como el puente de Silver Bridge, que se sitúa a la entrada de Point Pleasant, se derrumbaba, y ella caía y nadaba entre paquetes de regalos. Un sueño que, como veremos más adelante, no andaba muy lejos de la realidad

John Keel, periodista que había publicado su primera crónica en el New York Times con tan solo 16 años, y que había conseguido pasar una noche entera dentro de la pirámide de Gizeh, contaba con 36 años cuando se sucedieron los hechos, y se hizo cada vez más conocido desde que comenzó a seguir el caso del Mothman y a publicar reportajes en su revista “The fliying sauce review” (traducido al español como “La revista de los platillos volantes”).

Los avistamientos del Mothman cesaron la noche del 15 de Diciembre de 1967 cuando el puente de Silver Bridge se vino abajo, acabando con la vida de más de 46 personas. El Mothman nunca más volvió a ser visto en el lugar.

Existen numerosas teorías sobre el Mothman; unos dicen que era un ángel que venía a avisar de la catástrofe; otros, que era un demonio que vino a causarla. Algunos aseguraban que era una grulla canadiense (un pájaro muy popular en el lugar), que incluso podía haber mutado por la radiactividad que aún pudiera albergar la zona TNT, aunque todos los testigos aseguraron que lo que vieron no era una grulla.

También se habló de una maldición echada 500 años atrás por el líder de las tribus nativas, un jefe shawnee llamado Hokolesqua, antes de morir víctima de una emboscada. Una leyenda famosa y bastante extendida en Estados Unidos (EE. UU.) es la del hombre polilla, Mothman. Este ser aterrorizó a los habitantes de Point Pleasant, Virginia, en 1966. Son diversos los testimonios de los que vieron o incluso se cruzaron con este ser. Por ejemplo, se recoge el testimonio de una joven conductora que acompañaba a su padre a una ciudad cercana.

"A lo lejos percibí una silueta en medio del camino. La silueta parecía la de una especie de hombre pájaro. Conforme el coche se acercaba, la silueta agitó los hombros, desplegó alas y salió volando, desapareciendo en el espacio en pocos segundos. Sus alas eran tan grandes, que cuando las desplegó, no podía ver la carretera".

Como ya hemos dicho, son diversos los testigos que afirmaron haber visto a este ser misterioso. Releyendo todos los testimonios llegamos a la conclusión de que el ser medía cerca de dos metros, era de color gris oscuro y, aunque tenía forma humana, no tenía brazos ni cuello. Sus inquietantes ojos eran rojos, y parecían estar al nivel de los hombros. Las alas alcanzaban una envergadura de 3 metros.

Quizás de los testimonios y casos más destacables encontramos el de la periodista Mary Hyre. Ésta publicó artículos en el periódico “The Messenger” sobre Mothman. Incluso llegó a asegurar haber sido visitada por unos hombres vestidos de negro que le aconsejaban dejar de publicar artículos e investigar sobre el tema (¿los hombres de negro?). Pero lo más sorprendente, por lo que después sucedió, fueron los sueños que esta periodista afirmaba tener casi cada noche. En ellos veía un puente que se derrumbaba y ella caía y nadaba en el río.

La mayoría de las apariciones se efectuaron en noviembre y en diciembre de 1966. Misteriosamente, ese 15 de diciembre un puente cedió bajo el peso de los coches en Point Pleasant. Extrañamente, tras ese trágico suceso las apariciones cesaron. La leyenda insinúa que el ser quería avisar de ese trágico incidente. no de los misterios recientes más enigmáticos y difundidos es el de las apariciones del Mothman, o el hombre polilla, un extraño ser cuya aparición mucha gente cree que suele ser premonitoria de alguna catástrofe o de avistamientos ovni. Conozcamos un poco más al Mothman.

Las primeras noticias de avistamiento de esta extraña criatura datan de 1960 y tienen su origen en Cornstalk, Virginia, Estados Unidos, donde un padre y su hija viajaban tranquilamente en coche, cuando se toparon con una extraña figura alada, pero de forma humana, de más de 2 metros, de grandes e hipnóticos ojos rojos y cubierta de pelo gris oscuro. Esa visión solo duró unos segundos, pero marcaría sus vidas.

Sus siguientes apariciones fueron en noviembre de 1966, y cuando los testigos repitieron la descripción calcada de la criatura avistada 5 años atrás, la leyenda comenzó a extenderse por la zona como la pólvora.

El 1 de noviembre, un vecino de la ciudad de Charleston, que se identificó como Richard West, comunicó a la policía que un ser alado con aspecto humanoide, de unos dos metros de altura y unos tres de envergadura en sus alas, permanecía en lo alto de una vivienda cercana, para ascender verticalmente “como un helicóptero”. Destacaban sus brillantes ojos rojos.

El 12 de noviembre de 1966 cerca de Clendenin, en Virginia. Cinco hombres se encontraban en el cementerio local, preparando la fosa para un entierro, cuando algo que parecía un ser humano, despegó de algunos árboles cercanos y voló sobre sus cabezas. Los hombres estaban confundidos pues no parecía ser un pájaro, sino más bien un hombre con alas.

La noche del 14 de noviembre, dos parejas formadas por Roger y Linda Scarberry, y por Steve y Mary Mallette, que paseaban en coche en Point Pleasant (Virginia Occidental), junto a unos depósitos militares, conocidos como TNT, observaron una criatura de unos 2 m de altura, con dos alas plegadas a la espalda y que les miraba con dos brillantes ojos de color rojizo.

Aceleraron, pero a pesar de alcanzar los 160 km/h la criatura les seguía muy de cerca y sin aparente esfuerzo, a unos metros del coche y sin agitar sus enormes alas de más de 3 metros de envergadura. Sólo un fino chirrido, similar al emitido “por un ratón grande”, acompañaba a aquel extraño ser alado hasta que desapareció.

El sheriff, al escuchar excitados testigos, se desplazó de inmediato a la zona, que albergaba una fábrica de explosivos así como numerosos depósitos de almacenamiento muchos de ellos subterráneos, pero no encontró nada, tan solo una leve interferencia en su radio. “Fueron aquellos dos grandes ojos rojos, como faros de automóvil, lo que nos sobrecogió”, declararían poco después los testigos.

A las 10 y media de la noche de esa misma noche, Newell Partridge, un contratista local que vivía en Salem a unos 90 kilómetros de Point Pleasant, estaba viendo la televisión cuando la pantalla se oscureció de repente. Su perro llamado “Bandido”, comenzó a aullar en el porche delantero por lo que Newell salió a ver lo que estaba pasando.

Cuando salió al porche, Newell vio a Bandido ladrando hacia el granero que estaba a pocos metros de la casa. Newell apuntó con la linterna hacia esa dirección y vio dos círculos de color rojo que comparó con los reflectores de una bicicleta. El perro salió entonces disparado hacía aquellos ojos rojos, mientras Newell regresaba a casa en busca de su escopeta. Presa de un temor absoluto, decidió no volver a salir y durmió aquella noche con el arma sobre la cama.

El día 16, también en las inmediaciones del antiguo depósito militar, otro supuesto testigo aseguró haber visto al monstruo: “Lo vi entre las sombras, era como si se hubiese estado arrastrando en el piso y lentamente fue poniéndose de pie, de color gris y mucho más alto que un hombre, con dos terribles ojos rojos”.

En abril de 1986 corría un rumor entre los trabajadores de una central eléctrica del sur de Ucrania. Casi una docena de diferentes hombres y mujeres declararon haber visto extraños fenómenos similares que les causaron estupor. Algunos tuvieron pesadillas y otros recibieron amenazas por teléfono.

Al menos 4 han visto realmente a la criatura de la que todo el mundo continúa hablando: un enorme hombre de tez oscura, sin cabeza pero con unas enormes alas y unos luminosos ojos rojos. Dicha mañana, sin embargo, los rumores tendrían que esperar. Se programó un examen rutinario del reactor 4 con objeto de estar preparado en caso de una pérdida de potencia. Parecía que los oficiales estaban preocupados por la posibilidad de que ocurriera un desastre en la planta, habiendo recibido numerosas y misteriosas advertencias, especialmente durante los últimos días. Querían estar preparados para cualquier cosa. Se sabía que el reactor 4 era inestable a bajos niveles de potencia y la mañana del 26 de abril de 1986 la central nuclear de Chernobyl explotó, al fallar el suministro de potencia del generador.

Aquella mañana murieron 30 personas y 10 más como resultado de la exposición a las radiaciones. El grafito del reactor continuó ardiendo durante 9 días causando la mayoría de los daños radioactivos en la zona. Y, mientras los helicópteros sobrevolaban en círculos arrojando 500 toneladas de arena, barro, plomo y otros productos químicos sobre las llamas, los trabajadores que habían sobrevivido a la catástrofe observaron atónitos un enorme pájaro de 7 metros volando en círculo entre el humo del incendio.

En 1926 en las estribaciones del sudeste de China tuvo lugar uno de los peores desastres de ingeniería ocurridas en la historia. Allí se encuentra una de las presas más grandes del mundo, aunque sólo la segunda más grande de China, la presa Xiaon Te Dam. La presa se derrumbó el 19 de enero de 1926, arrojando más de 50.000 millones de litros de agua sobre las tranquilas tierras de labranza que se encontraban situadas debajo. Murieron más de 15.000 personas al quedar ciudades enteras demolidas ante aquel flujo torrencial.

En otros casos, las casas fueron arrancadas y arrastradas por la corriente durante varios kilómetros manteniéndose completamente intactas. De los que sobrevivieron, casi todos cuentan una historia acerca de haber visto u oído al negro "hombre-dragón" que se apareció a las víctimas del desastre y por los alrededores de la estructura de la presa. Es escaso el número de testigos presenciales de este particular desastre, dado que la mayoría de registros periodísticos fueron destruidos cuando el régimen comunista subió al poder en China.

El 3 de junio de 1983 Alison McCarrey planeaba una soñada escapada con su marido, Eric, a las costas de las Islas Bermudas. El día antes de salir de viaje, se tumbó para echar un sueñecito y una extraña llamada telefónica la despertó. La describió como si se tratara de código morse, sólo pudo oír sonidos estridentes con un montón de interferencias. Pensó en grabar la llamada para que la oyera su marido que conocía el código morse, pero la llamada fue demasiado breve. Volvió a echarse, pero, al despertarse más tarde aquella tarde, se dio cuenta de que había estado durmiendo durante más de 6 horas. Lo único en lo que podía pensar era en un agitado sueño que había tenido en el que una figura gris con alas negras la observaba mientras ella se ahogaba en un enorme océano. Su marido llegó poco después a casa pero ella no le contó nada.

Más tarde esa misma noche, no podía conciliar el sueño y oyó a su perro, un terrier escocés, que gruñía y arañaba la puerta principal de la planta inferior. Bajó a inspeccionar y cuando miró hacia el exterior, declaró más tarde: "Quería reírme porque no me lo podía creer. Pero no pude hacerlo. Fue como si una mano me rodeara la garganta, tenía tanto miedo". En su césped, delante de ella, estaba el enorme hombre alado de su sueño. El hombre fue volando en dirección a la ventana donde ella permanecía de pie. "Pero no movió ninguna parte del cuerpo, de repente estaba volando hacia mí". Su "aterrorizador" grito despertó a su marido, quien la encontró de pie, temblando en el vestíbulo principal. Le explicó toda la historia entre sollozos y gemidos.

Al día siguiente, parecía estar aún tan impresionada, que su marido decidió posponer el viaje. Descubrieron más tarde, al llamarles sus amigos preguntando si seguían vivos, que el avión en el que supuestamente tenían que viajar había desaparecido durante una tormenta en el triángulo de las Bermudas y nunca se supo nada más de él.

En 1951 ocurrieron extraños sucesos en los EE.UU. Se dieron numerosos casos de amenazas rojas, amenazas de bomba y caza de brujas. La gente estaba muy agitada con el comienzo de la guerra fría. Y Chicago había experimentado el único terremoto de su historia.

Bastantes días antes del terremoto, las personas que estaban navegando por el lago de Michigan declararon haber visto a una gran criatura negra o "una paloma demoníaca" sobrevolando los edificios de Chicago. Otros, que trabajaban en edificios de gran altura, dijeron haber visto extrañas luces en movimiento sobre el mismo lago.

El 5 de mayo, día del terremoto, muchas personas declararon repentinos e inexplicables golpes en las puertas de sus hogares o, lo que es aún más extraño, en puertas de armarios y gabinetes. ¿Pudo ser entonces que Mothman tratara de mantenerlos a salvo en el interior de sus casas? Parece ser que una joven pareja abrió la puerta de su casa y, tras encontrarse de frente con una enorme figura gris, fueron conducidos sin poder ver nada a un parque cercano, siguiendo los hipnóticos ojos rojos de aquella extraña criatura.

Cuando salieron del trance, la criatura había desaparecido y la tierra comenzó a temblar. Todo el edificio de apartamentos, en cuya planta baja vivía la pareja, se derrumbó. En el edificio murieron 12 personas, siendo las únicas víctimas mortales de la ciudad entera durante el terremoto.

Una de las historias más extrañas que se han vinculado al Mothman y también una de las más antiguas. Durante la guerra de Crimea tuvo lugar una batalla particularmente sangrienta que duró 6 días cuando las tropas de ambos bandos se dieron cuenta de que el día siguiente era 15 de marzo, los idos de marzo.

Siendo ambos bandos tremendamente supersticiosos, gente sencilla, los dirigentes acordaron un día de tregua. Sin embargo, un pequeño grupo formado por 5 soldados rusos planeaban una emboscada que se llevaría a cabo la noche siguiente.

Parece ser que avanzaron hacia las líneas enemigas utilizando las luces de las linternas de su propio campamento. En el centro del campo de batalla el aire se oscureció de pronto y los 5 hombres levantaron la vista y vieron un enorme pájaro que volaba en círculos sobre ellos. Entonces, un superviviente declaró que se trataba de un cuervo, de ahí que la historia se cuente asociada a la mitología del cuervo, pero otros testigos dieron detalles que hacían pensar en el Mothman.

Se quedaron hipnotizados y, cuando volvieron a bajar la vista, continuaron avanzando hacia las líneas enemigas en la dirección por la que habían llegado. Cuando llegaron a lo que creían que eran las tropas enemigas, comenzaron a recibir una lluvia de disparos de los guardianes permanentes. 3 de ellos murieron al instante y el cuarto cayó en brazos de su hermano y murió desangrado lentamente. Uno de los hombres sobrevivió, protegido por el cuerpo de su hermano.

Pero lo extraño de la historia son las declaraciones de los guardianes rusos que estaban allí observando. Todos ellos juraron que los 5 hombres eran del ejército turco, que iban vestidos con turbantes y togas y que gritaban a todo pulmón, seguidos por una multitud de miles de chiflados enormes. A media noche, los enfurecidos turcos contraatacaron y lo que empezó siendo una efímera imagen terminó en una de las batallas más sangrientas de cualquier país.

Otro caso parece ser atribuido a favor de Mothman, en el que salvó a 21 personas. El 10 de septiembre de 1978, unos trabajadores que debían realizar una misión en una mina de carbón de Friburgo en Alemania, al llegar allí, se encontraron la entrada del pozo de la mina bloqueada por una misteriosa y terrorífica figura con las alas extendidas.

Muchos de los hombres intentaron alcanzar a la criatura y entrar a la mina, pensando que se trataba solo de una aparición. Se vieron obligados a retroceder cuando la criatura comenzó a soltar inaguantables y agudos alaridos "como si gritaran 50 personas" o "como si se oyera el frenazo de un tren". Después de aproximadamente una hora de espera, los hombres se preocupaban de limpiar la parte exterior de la mina con la esperanza de que la criatura se fuera.

Alrededor de las 8 de la mañana, el suelo tembló con la fuerza propia de una enorme explosión subterránea. El Mothman se había ido y en su lugar encontraron una enorme columna de fuego que provenía de la entrada de la mina, un incendio que seguramente los habría matado a todos.

Seis meses más tarde solo un tercio de los hombres continuó trabajando en la mina. Otros cambiaron de oficio, muchos se quedaron sin empleo y, aparentemente, con gran dificultad para encontrarlo. Dos de ellos se dedicaron a descubrir lo que ocurrió y hacérselo saber al mundo entero. Los dos murieron inusitadamente jóvenes y en la más absoluta de las miserias.

El Mothman continúa siendo una enigmática figura, en ocasiones decidida a salvar vidas y en otras impasible ante la muerte de miles de personas. Entendamos o no sus motivos, el Mothman continúa siendo un fascinante y persuasivo misterio.



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