miércoles, 12 de junio de 2019

#012 El Holder de la Catástrofe

En cualquier ciudad, en cualquier país, puedes ir a cualquier parque de diversiones abandonado. Encuentra la montaña rusa más grande del parque, sin importar la condición en la que se encuentre. Toma asiendo en el extremo izquierdo del primer carrito, y luego cierra tus ojos y murmura:

"Deseo ver al portador de la catástrofe".

Sentirás que la montaña rusa se empieza a mover, pero no debes abrir tus ojos todavía. La atracción comenzará a ir hacia arriba por un largo trecho en tanto escuchas el rugido de las vías. Oirás voces susurrándote y pidiéndote que las salves, pero no debes responderles, o te arrastrarán al mismo vacío que pertenecen.

Las voces dejarán de hablarte y el carrito llegará a su parada. Con tus ojos aún cerrados, debes sostenerte de la barra de soporte del carrito tan fuerte como puedas, pues pronto irás en picada a una velocidad imposible. Poco a poco el aire a tu alrededor se irá sintiendo helado, y continuará de esta manera hasta que te estés congelando. Una vez que sientas que el carrito en el que estás desaparezca, debes presionarte contra la barra de soporte, ya que es la única cosa que te mantiene atado a la realidad.

Te detendrás abruptamente. Suelta la barra y siéntate derecho con tus ojos cerrados hasta que oigas el sonido de la fanfarria de un carnaval en la lejanía, y solo entonces podrás abrir tus ojos, para ser recibido por una carpa de circo a rayas y enorme a unos metros de ti, rodeada de una pradera y gente sonriente, tanto adultos como jóvenes.

Debes caminar hacia la carpa, viendo fijamente la pequeña entrada que está envuelta en oscuridad. Mientras caminas, la serenidad a tu alrededor comenzará a mutar. Lentamente, la pradera morirá, la música de carnaval se ralentizará y cambiará su tono hasta que empiece a sonar retorcida y demoníaca. Las personas se marchitarán en el mismo lugar en el que están paradas. Comenzarán a gritar en agonía y a pedirte que los ayudes; pero no puedes verlos directamente, o sufrirás el mismo destino que estas ilusiones. Debes caminar al frente hasta que llegues a la entrada oscura. Sigue caminando y permítete ser engullido por la oscuridad, sin detenerte o mirar atrás. No te detengas hasta que divises una luz tenue en la distancia y escuches los sollozos de un hombre. Sigue estas señales, en lo que escuchas el llanto del hombre acrecentarse en potencia, hasta que puedas ver que la luz proviene de una puerta.

Cuando atravieses la puerta, te toparás con una celda fría de cemento. En la esquina izquierda verás al hombre llorando vestido como un payaso de circo, cubriéndose la cara con un diario pequeño. Debes acercarte a él lentamente, sin perturbarlo, hasta que esté enfrente de ti. Siéntate a su lado, y pregunta:

¿Qué tenemos que perder?

Entonces el payaso te leerá un extracto de su diario mientras enjuga sus lágrimas. El escrito detallará el deceso de millones de inocentes, y las fuerzas que tan cruel y fríamente llevaron a cabo este acto. En tanto lee, proyecciones aparecerán a tu alrededor, y te será posible observar la muerte de cada persona en la historia, muchos de los cuales fueron masacrados, muchos de los cuales perecieron ante enfermedades. Sin embargo, debes mantener tu mirada en el payaso, pues si dejas de verlo, quedarás atrapado en esta ilusión y te convertirás en parte de la historia misma.

Cuando finalice, dejará de llorar. Apartará el libro de su rostro, revelando que ha sufrido la misma clase de deterioro que las ilusiones que acabas de ver. Te entregará el libro, que debes aceptar. Te advertirá que no debes leer el diario por tu cuenta, o te conducirá a la locura.

Entonces te susurrará:

"Cuando los riesgos son grandes, es mejor hacerte el payaso" 

El resto de su cuerpo se pudrirá, así como la habitación en la que te encuentras. Debes cerrar tus ojos una última vez y contar doce segundos antes de abrirlos. Cuando lo hagas, te hallarás en el mismo asiento del carrito de la montaña rusa en donde comenzaste.

El diario es el Objeto 12 de 538. No se debe permitir que estos eventos vuelvan a ocurrir.


#014 El Holder del Adversario

En cualquier ciudad, en cualquier país, aventúrate a través de las calles solitarias de los barrios bajos de la ciudad. Si te cruzas con un hombre desarreglado llevando una botella de licor en una bolsa de papel, con su camisa empapada en sudor y sus pantalones enlodados, no tengas miedo de preguntarle si conoce a alguien que se hace llamar "el portador del adversario".

Más que gustoso, sonreirá como si te conociera, como un viejo amigo con el que compartes una broma interna. No te alarmes, el hombre conoce a quien estás buscando. El menos afortunado de nosotros parece saber cosas más allá de nuestros sueños. Te guiará a una alcantarilla y deslizará casualmente la tapa de metal con sus botas mugrientas. Echándote una pequeña linterna que alumbrara precariamente, te urgirá que bajes a aquel abismo.

Una vez dentro de las profundidades del sistema de alcantarillado, te darás cuenta de que no hay olor desagradable (ningún olor, de hecho). Pero si utilizas la linterna para mirar alrededor, te darás cuenta de que estás en un cuarto redondo. De todas las paredes colgarán cuerpos parcialmente descompuestos, con sus almas suspendidas por siempre en un estado de pseudo-conciencia, sintiendo todo el dolor y horror de estar atrapados en sus cuerpos. Habrá cuerpos desparramados en el suelo, y verás que uno cercano te toca. Querrás alejarlo, pero de repente, el olor llegará. Será lo más desagradable que podrías imaginar: excremento humano, fluidos desconocidos y carne descompuesta.

Estarás paralizado momentáneamente por el horror de esto, y cuando te recuperes, has lo que puedas para no vomitar. Un pensamiento aparecerá en tu cabeza:

Nosotros somos los restos de aquellos que no pudieron hacerle frente al adversario.

Tragarás saliva, asustado, mirando fijamente alrededor tuyo, buscando la fuente de la voz. Pero, de repente, los cuerpos comenzaran a explotar, uno por uno, liberando más del horrible olor, bañándote en fluidos cadavéricos y trozos viscosos de restos humanos.

Entonces, todo lo que está en el suelo parecerá mezclarse lentamente en una vorágine y lo que se alzará de aquella solución será una criatura de belleza pura. Hombre, mujer, o algo por completo diferente: depende de ti. No podrás apartar tu mirada de este ser vistoso y desnudo hasta que te des cuenta de que se trata de una caricatura idealizada de ti. Confiado, absolutamente bello, esbozando una sonrisa paciente y gentil. Será todo lo que tú desearías ser.

Serás llenado por un celo repentino, una ira total, una necesidad de destruir este perfecto tú. No lo hagas. Si lo haces, te perderás en la ira del adversario y pasarás a ser una decoración en aquel cuarto. Solo puedes preguntarle una cosa a esta criatura exquisita:

¿Qué podrían destruir?

El portador del adversario se reirá de ti melodiosa y condescendientemente, te explicará como si fueras un estúpido niño pequeño la respuesta a tu pregunta. No se saltará ningún detalle, incluso el más horrible. Aunque terrorífica, la historia será interesante y tranquilizante, y te verás absorto en una fascinación juvenil con el portador. Puede que asemejes la historia con una que te fue contada por un ser amado o un profesor cuando eras pequeño, y sabrás que ahora tienes la llave para derrotar al adversario.

Al final de la historia, el portador te preguntará, sonriendo complacido:

¿Qué harás ahora, mi niño?

Colocará un objeto en tu palma, tu mano se cerrará inconscientemente alrededor de él.

No debes abrir tu mano hasta que abandones este lugar.

Por el tono de su voz, sabrás que es la despedida. Ahora debes darte la vuelta e irte sin mirar atrás. Una vez que hayas escapado del alcantarillado, abre tus dedos: lo que encontrarás será un soldadito de plástico verde.

Este juguete es el objeto 14 de 538. Aquel será tu peor enemigo y nunca deberás permitirle que se una al resto.


#013 El Holder de la Oscuridad

En cualquier ciudad, en cualquier país, puedes ir a cualquier institución mental o casa desolada donde puedas llegar por ti mismo. Dirígete al escritorio principal y pide sin vacilar reunirte con aquel que se hace llamar "el portador de la oscuridad". El empleado se burlará de ti, pero debes mantenerte lo más calmado posible. Sigue preguntándole hasta que se canse de negarlo y salga de su puesto para guiarte por los corredores. Ponte en guardia, si escuchas provenir de él un pequeño y siniestro siseo, tienes que correr y huir lo más lejos que puedas cubriéndote los oídos. Si no escapas a tiempo, el sonido fatídico se volverá un gruñido terrible, que pronto será un chillido continuo de dolor uniforme, hasta que la locura te inunde y te deje morir en una agonía ensordecedora.

Si el empleado permanece en silencio, te llevará hasta una puerta sin manilla ni cerrojo. Cuando la empuje se abrirá sin esfuerzo, y verás una escalera ascendente que no puede ser posible que lleve a ningún piso superior del establecimiento. La puerta se cerrará detrás de ti y no podrás empujarla de nuevo. Pasado este punto, sube y no mires atrás, o caerás en un foso sin fondo que está a la espera de una presa viva para masticarla. Conforme sigas tu paso, un escalón crujirá y deberás detenerte. Otra puerta aparecerá a tu izquierda.

Entra lentamente en el cuarto y una oscuridad total caerá sobre ti. Prosigue tu camino. Sabrás que habrás llegado cuando el frío te congele. En este momento, quédate quieto, o morirás en las manos del Portador que está parado frente a ti. En completa oscuridad, ni cerrando tus ojos evitarás ver su horrible apariencia. Su aliento fulminante y constante mascullo podría ser suficiente como para hacerte llorar, pero estás advertido de no hacer ningún ruido más allá de un sollozo, o podrías despertar a lo que no debe ser despertado. La única pregunta que podrás susurrar será:

¿A qué le temen?

Sentirás movimientos alrededor de ti, como temblores de ánimo de tus oponentes. Oirás qué enfermedades innombrables e incurables atacarán al mundo si alguna vez se sintiesen amenazados; los incontables terrores que se liberarían en aquellos con mentes más débiles que las suyas. Entre las numerosas atrocidades que el mundo sufrirá, podrás oír la más simple, casi ridícula, pero implacable verdad que todos temen. Permanece silente de nuevo. Y cuando sientas que tu cabeza estará a punto de explotar, se detendrá. Si aún puedes moverte, encontrarás una puerta frente a ti que lleva fuera del lugar. Allí, en la intemperie, en el suelo, un reloj de arena roto esperará por ti.

Eres libre de tomarlo. Es el objeto 13 de 538. Recae en ti compartir el conocimiento de sus miedos, pero puede que no quieras usarlo como un arma contra ellos.

lunes, 10 de junio de 2019

#005 El Holder de la Luz

En cualquier ciudad, en cualquier país, puedes ir a cualquier institución mental o casa desolada donde puedas llegar por ti mismo. Dirígete al escritorio principal, cierra tus ojos y pregunta por aquel que se hace llamar “El portador de la luz”. Serás guiado a una puerta aislada que lleva a un largo y ventoso corredor. Te dirán cuándo abrir tus ojos. El pasillo será de un tono negro, suficientemente angosto para que solo tú sientas las paredes y te muevas hacia adelante. 

Si, en algún momento del camino, el pasillo de pronto se baña en luz, cierra tus ojos inmediatamente y rápidamente devuélvete a la puerta por donde entraste. Si tus ojos se mantienen abiertos por más de un segundo, lo que verás te forzará instintivamente a arrancártelos.

Si las luces se mantienen apagadas lo suficiente para que atravieses todo el corredor, llegarás a otra puerta. Si puedes ver alguna luz escapando por el espacio bajo la puerta, huye inmediatamente, lo que buscas no está ahí. Si no hay luz visible bajo la puerta, cuidadosamente gira la manilla y entra.

El cuarto delante estará completamente oscuro excepto por una solitaria y poco luminosa vela. La pequeña vela mostrará un contorno de una figura cubierta por una capa. El hombre bajo la capa parecerá estar completamente inmóvil. Solo hay una pregunta a la que el hombre responderá:

¿Que nos puede proteger de Ellos?

Di algo más y el hombre arrancará tus ojos y devorará tu alma; estarás forzado a tomar su lugar bajo la capa por el resto de la eternidad.

Si preguntas correctamente, un grito perforador vendrá de la vela y una serie de luces iluminará el cuarto, revelando imágenes de los pensamientos más horripilantes, fantasías y memorias de todas las conciencias a través de la historia. La mayoría no puede manejar este evento y enloquecen o mueren instantáneamente. Como sea, si puedes, de alguna manera, sobrevivir la prueba, el hombre con la capa se alzará lentamente y pondrá sus manos en tu cabeza. Estarás forzado a mirar hacia su cara. Se verá como un hombre joven, pero sus ojos son meras cuencas vacías.

Desde este punto, no lo debes dejar de mirar, o serás dejado en este cuarto, olvidado por siempre en el tiempo. Él abrirá tu mano y colocará un pequeño y redondo objeto, en tu mano derecha. Desde este punto no sentirás dolor (a menos de que estés en proceso de obtener otro objeto, entonces el dolor que sientes no está en ningún lugar cerca de lo normal), pero las horribles imágenes que has atestiguado en ese cuarto serán grabadas a fuego en tu memoria por toda la eternidad.



El ojo que sostienes en tu mano es el objeto 5 de 538. El despertar ha comenzado; ellos no deben ser reunidos.

#041 El Holder de la Soledad

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o casa desolada al medio del camino al que puedas llegar por ti mismo. Al acercarte a la recepción, mantén tu mirada en el suelo. Si tu mirada vacila, has fracasado.

No cambies tu expresión hasta que la trabajadora del mostrador haga un sonido, reconociendo tu existencia. Sin alzar la mirada, pregúntale si conoce al Portador de la Soledad. Al salir estas palabras de tus labios, un gran gong sonará, haciendo temblar el piso donde estás, una vez que el sonido de la campana se convierta en silencio, podrás observar a tu alrededor.

Te encontrarás bajo un cielo extraño en una tierra extensa, sólo un camino de piedra fría conduce hacia el horizonte. En el instante en que tomes conciencia de esta tierra sin vida, debes empezar a moverte, porque ellos saben que estás allí, y no se llevan bien con los forasteros.

Si las nubes se reúnen en el cielo y la oscuridad invade tu camino durante tu travesía hacia el horizonte, cierra los ojos y arrodíllate, a medida que te arrodillas, debes decir:

"Yo no te conozco, ni deseo conocerte. Pero mi camino está aquí y tengo que seguir".

Después de haber pronunciado estas palabras, espera su juicio. En el caso de que opte por permitir que existas, sentirás su presencia alejarse, en caso de que decida otra cosa, entonces este no era tu destino; sólo espera a que ponga fin a tu vida rápidamente.

Al final del camino te espera un pilar de obsidiana, sobre el cual se encuentra una gárgola del mismo material, esperando que te aproximes. La gárgola sólo despertará al sonido de una pregunta:

¿Quién perecerá?

Una vez que estas palabras se pronuncien, la gárgola descenderá sobre ti y sus alas te envolverán en tinieblas. Allí se te mostrará la vida de todos los seres humanos como las estrellas en la oscuridad, y como estas, las verás parpadear y morir. Por eones observarás la muerte de aquellos que vinieron antes que ti y aquellos que vendrán después de ti, y experimentarás su soledad mientras los ves morir, sintiendo cuán separados estaban unos de otros.

Esto continuará hasta que tu cordura se rompa o hasta que sólo quede una luz. Y así, la gárgola dirá:

"No está en mí revelar tu fin, y no es lo que buscas".

Estas palabras se harán eco en tu cabeza hasta el día en que la tarea esté completa. Una vez más debes cerrar los ojos, si mantienes tu mirada en la última luz restante la gárgola te devorará. Al cerrar los ojos sentirás como si te lanzaran a través de dimensiones, girarás sin parar hasta pensar que la tierra firme es sólo un vago recuerdo, en ese momento serás lanzado a un suelo de piedra, y sentirás como si nacieras de nuevo, como si volvieras a ver la luz después de eternidades de oscuridad.

Una vez que abras los ojos mira a tu alrededor, estarás en un salón de baile gigantesco, y el suelo de mármol agrietado cubierto de hojas muertas. En el otro extremo de la sala verás una luz, que te llama. A medida que avances hacia ella podrás ver algo colgado en la pared: un escudo oscuro decorado con símbolos macabros, los símbolos aparentemente vivos y palpitantes. Sólo debes tomarlo de la pared.

En el momento en que el escudo sea retirado, estarás de regreso en la recepción, donde la trabajadora te estará mirando atentamente. Ella sabe lo que has iniciado y te odia por ello.




El escudo que tienes en tus manos es el Objeto 41 de 538. Reza para que puedas protegerte de lo que está por venir.