domingo, 26 de mayo de 2019

#004 El Holder de la Nada

En cualquier ciudad, en cualquier país, puedes ir a cualquier institución mental o casa desolada donde puedas llegar por ti mismo. Dirígete al escritorio principal y pregunta por aquel que se hace llamar "el portador de la nada". Una expresión no disimulada de disgusto aparecerá en el rostro del empleado, te pedirá que lo sigas a un edificio apartado hecho de madera vieja, podría recordarte a una casa de huéspedes.

Dentro habrá un corredor aparentemente interminable que superará con creces la longitud de la dependencia. El corredor estará en completo silencio. Intenta hacer el menor ruido posible, cualquier sonido producido en el momento equivocado podría ser un grave y lamentable error. Notarás como las luces se volverán más brillantes a medida que te adentres en el edificio. Eventualmente te encontrarás cegado por su perpetua brillantez. Si en alguna momento las luces se apagan, grita rápidamente: "¡No, detente, lo que estás haciendo está mal!" mientras retrocedes. Si las luces no se vuelven a encender, mira hacia la puerta de entrada. Debería estar abierta todavía; con suerte no estarás lo suficientemente lejos para llegar antes de que se cierre sobre ti. De hacerlo, una eternidad en el infierno sería preferible a lo que sufrirás.

 Si las luces se vuelven a encender, continúa caminando por el corredor. Al final de éste se encontrará una celda, el empleado la abrirá mientras te mira con disgusto. Dentro de la celda habrá un gran lienzo pintado con muchos colores, podrás distinguirle unos cuantos arlequines en formación. No debes distraerte con ellos, ya que en el centro de la habitación habrá una joven desnuda, cubierta de sangre y atada por tiras de tendones crudos. Estarás mejor sin saber que te pasaría si le quitas los ojos de encima por un momento. Concéntrate en ella y pregúntale:

“¿Qué eran cuando eran uno?”

 Ella te mirará a los ojos y te dirá la respuesta con increíble detalle. Será diferente a todo lo que hayas escuchado al respecto, dejándote al borde del éxtasis y la agonía. No es poco común que un buscador se pierda en la euforia. Pero no debes dejar que tu concentración se rompa y debes tener especial cuidado de no mirar el tatuaje en el pecho de la joven. Tu mente te tentará continuamente pero debes controlar tu curiosidad. De fallar, ella te desollará y agregará tu carne mutilada a sus ataduras. Permanecerás atrapado con ella, completamente consciente hasta perder tu identidad y tu cordura.



Ese tatuaje es el objeto 4 de 538. Ellos desean ser uno otra vez, pero no deben...



<<Objeto Anterior          Objeto Siguiente>>

1 comentario:

  1. Si el tatuaje es el objeto 4 pero no puedes verlo ¿Cómo te lo llevas?

    ResponderEliminar