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jueves, 18 de noviembre de 2021

La foto del celular

Hace algunos años, la prima de un amigo, que es madre soltera, ganó en su cumpleaños un celular nuevo. Después de un largo día de trabajo ella dejo su teléfono sobre la mesa y comenzó a ver la televisión cuando, luego de regresar de la escuela, su hijo se le acercó y le preguntó si podía jugar con el nuevo dispositivo. Se lo permitió, pero le dijo que no llamara ni enviara mensajes de texto a nadie, situación con la que inmediatamente estuvo de acuerdo el niño.

Unos minutos antes de medianoche, cuando finalmente se cansó de ver la televisión, decidió llamar a su hijo e ir a dormir. Se dirigió a la habitación del niño, sólo para ver que él no se encontraba allí. Luego fue a su habitación para encontrarlo durmiendo en su cama con el teléfono en la mano. Al navegar por su teléfono celular, se dio cuenta de algunos cambios menores, tales como un nuevo papel tapiz, un tono de llamada diferente, etc.

Cuando llegó a la sección de fotos comenzó a borrar las últimas imágenes capturadas hasta que se encontró con la última. Cuando la vio por primera vez, no podía creerlo. Era su hijo, durmiendo en su cama, pero la foto parecía haber sido tomada por alguien más. Era la mitad izquierda de un rostro de algo que aparentaba ser una mujer anciana.


miércoles, 10 de febrero de 2021

La Navidad pasada me rompiste el corazón

Mientras me siento aquí mirando el árbol de Navidad, con sus luces y adornos, no puedo evitar pensar en nuestra primera Navidad juntos. ¿Recuerdas cuando nos mudamos aquí? Estabas decidida a ser cantante, incluso había empezado a trabajar en dos empleos para pagar tus clases de canto, pero valió la pena, para que tus sueños se hicieran realidad.

Esta época del año siempre fue nuestra favorita, como lo es para la mayoría de la gente. Caminábamos por el centro de la ciudad abrazados, mientras admirábamos las luces y los colores de los adornos navideños, Dios mío, eras tan hermosa. Recuerdo nuestro primer árbol de Navidad, era un árbol pequeño de aspecto horrible, pero era todo lo que podíamos pagar. Fuimos a compramos oropel y bombillas de todos los colores, ahí fue cuando viste la estrella, era hermosa como tú, y era la más brillante de todas, sabía que no podíamos permitírnoslo pero no podía decirte que no. Fue la Navidad más feliz que he tenido.

Eso fue hace mucho tiempo, y a medida que pasaron los años comenzaste a llamar la atención por sus talentos, ya estaban en camino a la cima. Aún así dijiste que me amabas y que para esto habíamos trabajado tan duro, quería creerte, pero en el fondo sabía que no era así. Te volviste más distante, entre las giras y las fiestas nunca estabas en casa. La Navidad pasada te rogué que me ayudaras a decorar el árbol, tenía la esperanza de que reavivaría esos viejos sentimientos que tenías por mí.

—Estoy muy ocupada —dijiste con una voz fría.

—Al menos cuelga la estrella —respondí—. Tengo un regalo para ti.

Esperé durante unos segundos que me parecieron eternos, solo para destruir el silencio con las palabras más horribles que he escuchado.

—Hemos terminado, adiós.

Me quedé allí conmocionado con el tono de marcado durante horas. Todo el mundo me dijo que esto iba a pasar, pero no me lo creí. La Navidad fue tan insignificante después de eso, me aplastó, me convertiste en la cáscara de un hombre, quiero decir que después de todos los sacrificios que hice por ti, no me merecía eso.

Esta Navidad, sin embargo, es diferente, he sido muy festivo, he hecho todo lo posible. Compré el árbol más grande que pude encontrar y más decoraciones de las que podía contar. Estaría feliz una vez más porque estuviste aquí en Navidad. La forma en que el rojo gotea por el árbol, es tan hermoso. Siempre habías querido ser una estrella, ahora lo eres y con las luces que he añadido, eres la más brillante de todas.



miércoles, 3 de febrero de 2021

Ickbarr Bigelsteine

Cuando era un niño pequeño, me aterrorizaba la oscuridad. Todavía le temo, pero cuando tenía alrededor de seis años no podía pasar una noche entera sin pedirle a alguno de mis padres que buscara debajo de mi cama cualquier monstruo que estuviera pensando en comerme. Incluso con una luz de noche, todavía veía formas oscuras moviéndose por las esquinas de la habitación, o caras extrañas mirándome desde la ventana de mi habitación. Mis padres hacían todo lo posible para consolarme, diciéndome que era solo un mal sueño o un truco de la luz, pero en mi mente joven estaba seguro de que en el segundo en que me quedara dormido, las cosas malas me atraparían. La mayor parte del tiempo me escondía debajo de las mantas hasta que me cansaba lo suficiente como para dejar de preocuparme, pero de vez en cuando entraba en pánico tanto que corría gritando a la habitación de mis padres, despertando a mi hermano y hermana en el proceso. Después de una terrible experiencia como esa, no hubo forma de que pudiera tener un noche de sueño completa.

Finalmente, después de una noche particularmente traumática, mis padres habían tenido suficiente. Desafortunadamente para ellos, entendieron la inutilidad de discutir con un niño de seis años y sabían que serían incapaces de convencerme de que me librara de los miedos infantiles a través de la razón y la lógica. Tenían que ser inteligentes.

Fue idea de mi madre coser a mi pequeño amigo para antes de dormir.

Ella reunió una gran variedad de piezas de tela al azar en su máquina de coser y creó lo que más tarde llamaría Señor Ickbarr Bigelsteine, o Ick para abreviar. Ick era un monstruo de los calcetines, como lo llamaba mi madre. Él fue hecho para mantenerme a salvo mientras yo dormía por la noche al marcar a todos los demás monstruos. Era bastante espeluznante, tenía que admitirlo. Honestamente, mirando hacia atrás en todo esto ahora, todavía estoy impresionado de que mi mamá pudiera pensar en algo tan extraño y perturbador. Ickbarr tenía el aspecto cosido de un gremlin de Frankenstein, con grandes ojos de botón blanco y orejas de gato caídas. Sus pequeños brazos y piernas estaban hechos con un par de calcetines a rayas blancas y negras de mi hermana, y la mitad de su cara que era verde estaba hecha con uno de los calcetines altos de fútbol de mi hermano. Su cabeza podría haber sido descrita como bulbosa, y para su boca mi mamá colocó un trozo de tela blanca y cosió en un patrón de zigzag para dar forma a una amplia sonrisa de dientes afilados. Lo amé al instante.

A partir de entonces, Ick nunca se apartó de mi lado. Siempre que fuera después del anochecer, por supuesto. A Ick no le gustaba el sol y se molestaba si trataba de llevarlo a la escuela conmigo. Pero eso estaba bien, solo lo necesitaba por la noche para mantener alejados a los hombres del saco, que era en lo que era bueno. Así que todas las noches a la hora de dormir, Ick me decía dónde se escondían los monstruos, y lo colocaba cerca de la sección de mi habitación más cercana al fantasma. Si había algo en el armario, Ick bloqueaba la puerta. Si había una criatura oscura arañando mi ventana, Ick se apoyaba contra el vidrio. Si había una gran bestia peluda debajo de mi cama, entonces él iba debajo de la cama. A veces, los monstruos ni siquiera estaban en mi habitación. A veces, se escondían en mis sueños e Ickbarr tenía que acompañarme a mis pesadillas. Fue divertido traer a Ick al mundo de mis sueños, ya que ambos pasábamos horas luchando contra gules y demonios. La mejor parte fue que, en mis sueños, Ick podía hablarme de verdad. 

¿Cuánto me amas? Él preguntaba.

—Más que nada. Siempre le respondía. 

Una noche en un sueño, después de perder mi primer diente, Ick me pidió un favor.

¿Puedo tener tu diente?

Le pregunté por qué.

Para ayudarme a matar las cosas malas Él dijo.

viernes, 1 de enero de 2021

El Reloj de Bolsillo

Cuando era niño no había que comer. Yo era el mayor de cinco hermanos así que era mi deber asegurar que mis hermanos y hermanas comieran antes que yo. La guerra avanzaba lentamente desde la costa y a medida que se estrechaba, nuestra comida comenzaba a escasear. Los animales huían del área o eran sacrificados para su consumo debido al pánico de las demás familias de la villa.

Mi madre era una mujer muy sabia y precavida así que esperamos hasta entrado el otoño para sacrificar nuestras dos gallinas, cuando la grama y corteza de los árboles se había vuelto demasiado difícil de encontrar o se habían tornado incomestibles. Los vecinos sabían que teníamos gallinas y mi madre se quedaba despierta toda la noche, cada noche para cuidarlas. Cuando las gallinas no eran más que huesos y éstos se habían vuelto quebradizos y porosos por las muchas sopas que madre había hecho con ellos, nos mandó a mí y a dos de mis hermanos a recolectar insectos y ratones de campo para la cena. Estábamos hambrientos, pero no del todo famélicos hasta una mañana que nos levantamos ante la primera nevada y ya no quedaba nada con vida para comer.

Madre comenzó a considerar lo inevitable, quizás debería ir a la costa y venderle el reloj de bolsillo de su padre a alguno de los soldados ebrios (pero bien remunerados) que solían beber en los bares cerca del muelle. Era la única cosa valiosa que nos quedaba y la última reliquia de la familia que ella me podía heredar.

Yo no quería que se fuera, tenía miedo de que la nos alcanzara mientras ella no estaba y yo era demasiado joven y demasiado débil como para proteger a mis hermanos menores. Le rogué que se quedara pero insistió en que todo estaría bien luego de prometerme que volvería antes de que la semana terminara. Tenía tanto miedo, cuando madre estaba fuera preparando su bolsa para el viaje, aplasté el reloj de bolsillo bajo mi zapato y lo coloqué de vuelta en el escritorio medio podrido.

Madre lloró por días, mis hermanos hicieron su mejor esfuerzo por reconfortarla mientras la veía pelando el cuero de sus botas para luego hervirlo como cena. La noche siguiente mamá encontró una rata muerta e hirvió la enfermedad utilizando la nieve virgen de la noche anterior y el día siguiente llenó nuestras barrigas con huesos de rata y más nieve derretida.

Mi hermanito pequeño, Albert, nos mantuvo despiertos a todos esa noche llorando por su hambre, rogaba por todas las cosas que solíamos comer en la época que teníamos cosechas y animales...

—Estofado de carne, panecillos blancos, suculento maíz y cordero condimentado—susurraba. Hizo que todos nuestros estómagos gruñeran y nos torturaran. Terminé pidiéndole que guardara silencio, mientras lo veía sollozar desde su habitación.

Ese día acaricié el cabello de Albert por horas, él se quejó hasta que la luz tenue del amanecer se coló por nuestras andrajosas cortinas. Podía escuchar a mi madre en su habitación retocando el reloj. El hambre había desgastado mi miedo a los soldados desde hace mucho tiempo y recé silenciosamente para que lograra repararlo.

Madre trabajó en el reloj de bolsillo durante todo el día y hasta entrada la noche. Mi hermana Selia había encontrado grillos muertos en las paredes de una pastelería abandonada y mientras los comíamos nuestra madre emergió de su habitación. Casi había olvidado la sonrisa en su rostro, pues no la había visto desde el día que nació mi hermana. Nos dijo que había reparado el reloj de nuestro abuelo y que había oído de un campamento de soldados que estaba cerca. "Tres días" nos prometió "Tres días y regresaré con zanahorias, papas, un cordero y panes tan grandes que llenarán sus barrigas por todo el año".

Aplaudimos de la alegría y corrimos por nuestro pequeño y sucio patio con un regocijo que a estas alturas parecía ser un lenguaje extraño para nosotros. Madre les dijo que todos debían ayudarme a buscar cosas hermosas para decorar la mesa del comedor; la mañana siguiente nos entregó a cada uno un pedazo de caucho de la suela de sus zapatos para que los masticáramos y nos mandó en nuestra misión después de habernos dado un beso de despedida y de haber prometido que regresaría antes de que recordáramos que se había ido.

Nos divertimos mucho ese día recolectando herraduras y piezas de vidrio roto, enroscamos pedazos de cordel a través de las cerraduras para colgarlas encima de la mesa y amarramos el vidrio a las puntas, esperando que destellaran bajo la luz de las lámparas. Regresamos a la casa mientras el sol se ponía, felices con el trabajo de nuestro día y muy ansiosos de retomarlo la mañana siguiente.

Aún estábamos cerca de la casa cuando comencé a olerlo: ¡cebollas, caldo de pollo, cordero condimentado e incluso caramelos! Corrí tan rápido como pude, lanzando al suelo nuestras decoraciones de mesa en mi búsqueda desesperada de comida. Irrumpí por la puerta de entrada y encontré a madre junto a la estufa, preparando nuestra cena con una veneración silenciosa. Le extendí mis brazos y su sonrisa me dio a entender que había tenido éxito.

La abracé con más fuerza y me senté en la mesa mientras mis hermanos y hermanas llegaban por la entrada. Se sentaron rápidamente en sus lugares, con miradas hambrientas y expectantes en sus rostros mientras madre traía una bandeja humeante de cordero condimentado. Nos asintió con la cabeza y nosotros llenamos nuestras manos con la nutritiva carne sin siquiera prestarle atención a nuestros platos.

Después de la cena nos mandó a la cama con nuestras barrigas llenas, pero prácticamente sin haber dicho una sola palabra desde que la cena fue servida. Comimos nuestra ración a la noche siguiente y luego la siguiente y la siguiente. Pero a medida que nuestras reservas de alimentos comenzaron a menguar, pasaba lo mismo con la salud de nuestra madre. Cada día nuevo la desgastaba más, hasta que mis hermanos y yo quedamos peleando por sobras de carne cruda mientras madre yacía débil y marchita en su alcoba.

La primera noche que volví a pasar sin comida fue la noche que el éter feliz y brumoso comenzó a alzarse y mis recuerdos de los días anteriores se tornaron confusos. Recordaba que el cordero condimentado que había devorado tan ferozmente en realidad estaba enfermizamente dulce y que los acompañamientos que había olido desde la distancia nunca fueron parte del festín.

No podía recordar que madre hubiera comido algo en todos los días desde su regreso; en vez de ello se quedaba sentada junto a nosotros en la mesa, en silencio, contemplando la pila de carne gris que consumíamos con tanto fervor.

Atemorizado y hambriento no pude dormir hasta entradas las horas más oscuras de la noche. La mañana siguiente; cuando madre emergió de su habitación le pregunté qué había sido del viejo reloj de mi abuelo y ella me dijo que se lo había vendido a un mercader adinerado que estuvo encantado de comprárselo. Luego nos mandó a pelar corteza de los arbustos del bosque.

Quizá la razón por la que no comprendí lo que había pasado en ese entonces, fue porque era demasiado horrible como para llegar a ser considerado y tenía demasiada, demasiada hambre. Pero madre murió hace unos días y en su lecho de muerte me encomendó la verdad. De su inventario de míseras posesiones heredé una pequeña caja que no contenía nada más que un reloj de bolsillo roto y brillante.

Tal vez madre quería que lo recordara todo: "La única esperanza de nuestra supervivencia que yo había aplastado bajo mi talón. Su último beso amoroso antes de que nos mandara a recolectar decoraciones para el festín. La carne gris excesivamente condimentada y el olor rancio que había comenzado a flotas por debajo de la puerta de su alcoba, volviéndose más punzante cada día".

Madre sacrificó más por su familia de lo que la mayoría se atrevería. Solía lamentarme con que no tendría nada con lo cual recordarla, ninguna reliquia de la familia que pudiera legarle a mis propios hijos algún día.

Pero ahora tengo su reloj de bolsillo, algo que no le puedo legar a mis hijos. No porque el vidrio esté roto... no porque los engranajes estén desencajados.

No puedo desprenderme del reloj porque es una maldición que yo debo cargar... Pues, el metal brillante y torcido nunca perdió el olor enfermizo que emanaba esa carne dulce y grisácea.



Calificación: 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

WORLDS.com

WORLDS.com fue alguna vez un videojuego online exitoso, fue el precursor de videojuegos de su tipo, simuladores de vida virtual, que después evolucionaron en Second Life y Sims. Este videojuego salió hace ya mucho, su Beta se dio a conocer en Abril de 1995 por la empresa Worlds Inc. y los que lo pudieron probar alucinaron con las novedades que este videojuego incluía. Era líder en la creación de entorno de espacio de trabajo virtual y de haber creado espacios para reuniones virtuales para clientes como Sprint, Intel y UB Networks.

Para ese año, el Internet aun era una novedad en desarrollo, los videojuegos aun estaban en su salto del 2D al 3D y aún no existían las redes sociales, sino las típicas salas de chat. Este videojuego fue ultra novedoso en su época y muy exitoso, sobre todo en Europa, llegó a albergar a muchos usuarios debido a cosas como poder tener un avatar personalizado, salas de chat personalizadas, el poder hablar con tus amigos mientras recorrían las distintas salas del juego en 3D, toda una novedad que se mantuvo hasta finales de los 90, y en el año 2000 fue actualizado agregando mejoras, más libertad de personalización y todo esto sin ningún limite, los administradores solo veían si había algún fallo o algún hacker.

Pero lastimosamente, WORLDS se vio superado por los siguientes videojuegos que vinieron como Second Life, que traía mejoras gráficas y muchas más novedades, por lo que fue quedando en el olvido hasta que prácticamente no registraba usuarios nuevos. Con el paso del tiempo siguió conservando una pequeña comunidad que se negaba a dejar este videojuego, pero que cada vez se hacía más pequeña y no ayudaba que la empresa ya no sacara actualizaciones ni nuevas funciones, y que tampoco le diera difusión alguna.

Ya para el 2012, nadie conocía este juego, hasta que en 4chan, un anónimo abrió un hilo en el tablón /x/, dando a conocer este juego. Al principio, todos pensaban que se trataba sólo de un videojuego más, abandonado, pero vieron que tan equivocados estaban cuando descargaron el juego y vieron todo lo que albergaba...

Cuando le preguntas a alguno de los usuarios experimentados sobre Nexialist, te contestan esto.

No Cults. No Crypts.
Nexialist, Just Him.

Al entrar en el lobby, vieron usuarios ahí, parados o AFK (del inglés Away from Keyword, traducido al español como Lejos del Teclado), sin señales de vida ni nada, sólo ahí. Al ver más detenidamente, notaban como sus avatares eran de los más extraños, bastante raros y sin sentido, algunos hasta daban miedo. Luego de eso, venía un usuario extraño, cuyo nombre era Nexialist, y su apariencia les pareció extraña. Lucía un avatar negro, desde el cuello hasta los pies, como si se tratase de una especie de gabardina, y su cabeza era la de un caballo ensangrentado. Este usuario parecía conocer mucho sobre el juego, si lo agregabas y lo seguías a donde iba, podrías encontrarlo en salas muy extrañas, como si te estuviera dando un recorrido por el juego. También de vez en cuando te iniciaría una conversación, a veces era amigable pero muy rara vez, otras veces es molesta o grosera. Y cuando se iban a otra sala, los jugadores notaban como ese usuario misterioso los seguía a donde iban. A pesar de ser el más famoso usuario, al parecer hay más usuarios de este tipo, son pocos, pero encontrarlos es una experiencia bastante rara.


En su travesía, los usuarios veían salas sumamente raras, desde una sala ambientada en el espacio hasta una donde se podían encontrar fotos de los desarrolladores y admins, pero algunos usuarios pasaron de encontrarse salas raras a salas muy perturbadoras y misteriosas. Salas que parecían un ritual satánico, otras salas que parecen casas abandonadas o bosques oscuros con imágenes muy perturbadoras, salas vacías con música perturbadora, entre otras más extrañas, y no ayudaba que sus gráficos, al ser de un videojuego antiguo, les diera un toque aún más extraño y distorsionado.

Usuarios siguieron viniendo y pudieron ver como los usuarios AFK estaban mucho tiempo, algunos llevaban semanas, meses o hasta años en modo AFK. Lo más perturbador es imaginarse que al parecer, no se tenía ninguna restricción con lo que se hacía o subía a este juego, y si recordamos que salio en una época donde el Internet aún era poco conocido ¿Qué clase de cosas ilegales o maliciosas se habrán hecho o se seguirán haciendo con total impunidad en este videojuego?

La leyenda de Nexialist se hizo popular, y esto sumado a la extraña y bizarra imaginación de sus usuarios a la hora de crear "mundos" convirtió a WORLDS.com en algo bizarro que mucha gente explora a día de hoy a modo de curiosidad, pero quién sabe con que sorpresas se puedan encontrar. Este videojuego a día de hoy a revivido un poco, y hay una comunidad pequeña de jugadores alrededor de él, algo que impresiona también es el buen funcionamiento de los servidores para un juego de los años 90. Si tú lo deseas probar, puedes hacerlo, pero ten cuidado, tal vez no te encuentres con nada extraño o fuera de lo común... ¿o sí?


viernes, 20 de noviembre de 2020

Dead Bart

¿Sabes cómo Fox tiene una forma extraña de contar los episodios de Los Simpson? Se niegan a contar un par de ellos, lo que hace que la cantidad de episodios sea inconsistente. La razón de esto es un episodio perdido de la temporada 1.

Encontrar detalles sobre este episodio perdido es difícil, a nadie que estaba trabajando en el programa en ese momento le gusta hablar de ello. De lo que se ha reconstruido, el episodio perdido fue escrito en su totalidad por Matt Groening. Durante la producción de la primera temporada, Matt comenzó a actuar de manera extraña. Estaba muy callado, parecía nervioso y morboso. Mencionar esto a cualquiera que estuviera presente resultaba en enojo y te sentenciaban a que nunca se lo menciones a Matt. El número de producción del episodio fue 7G44, el título fue Dead Bart.

Además de enojarse, preguntarle a cualquiera que estuvo en el programa sobre esto hará que hagan todo lo posible para evitar que usted se comunique directamente con Matt Groening. En un evento de fans, logré seguirlo después de que habló con la multitud y, finalmente, tuve la oportunidad de hablar con él a solas mientras salía del edificio. No parecía molesto porque lo había seguido, probablemente esperaba un encuentro típico con un fan obsesivo. Sin embargo, cuando mencioné el episodio perdido, todo el color desapareció de su rostro y comenzó a temblar. Cuando le pregunté si podía darme algún detalle, sonó como si estuviera al borde de las lágrimas. Agarró un trozo de papel, escribió algo en él y me lo entregó. Me rogó que no volviera a mencionar el episodio.

La hoja de papel tenía la dirección de un sitio web, preferiría no decir cuál era, por razones que verá en un segundo. Ingresé la dirección en mi navegador y llegué a un sitio que era completamente negro, excepto por una línea de texto amarillo, un enlace de descarga. Hice clic en él y comenzó a descargarse un archivo. Una vez que se descargó el archivo, mi computadora se volvió loca, era el peor virus que había visto en mi vida. La restauración del sistema no funcionó, se tuvo que reiniciar toda la computadora. Sin embargo, antes de hacer esto, copié el archivo en un CD. Traté de abrirlo en mi computadora ahora vacía y, como sospechaba, había un episodio de Los Simpson en él.

El episodio comenzó como cualquier otro episodio, pero tuvo una animación de muy mala calidad. Si ha visto la animación original de Some Enchanted Evening, es similar, pero menos estable. El primer acto fue bastante normal, pero la forma en que actuaron los personajes estuvo un poco fuera de lugar. Homero parecía más enojado, Marge parecía deprimida, Lisa parecía ansiosa, Bart parecía tener una ira y un odio genuinos por sus padres.

El episodio trataba sobre los Simpson en un viaje en avión, cerca del final del primer acto, el avión despegaba. Bart estaba jugando, como era de esperar. Sin embargo, como el avión estaba a unos 50 pies del suelo, Bart rompió una ventana del avión y fue succionado.

Al comienzo de la serie, Matt tuvo la idea de que el estilo animado del mundo de los Simpson representaba la vida y que la muerte hacía las cosas más realistas. Esto se usó en este episodio. La imagen del cadáver de Bart era apenas reconocible, aprovecharon al máximo que no tenía que moverse, e hicieron un dibujo casi fotorrealista de su cadáver.

El primer acto terminó con la toma del cadáver de Bart. Cuando comenzó el segundo acto, Homero, Marge y Lisa estaban sentados en su mesa, llorando. El llanto siguió y siguió, se hizo más doloroso y sonaba más realista, mejor actuando de lo que crees posible. La animación comenzó a decaer aún más a medida que lloraban y se podían escuchar murmullos de fondo. Este llanto continuó durante todo el acto dos.

El tercer acto comenzó con una tarjeta de título que decía que había pasado un año. Homero, Marge y Lisa eran esqueléticamente delgados y todavía estaban sentados a la mesa. No había ni rastro de Maggie ni de las mascotas.

Decidieron visitar la tumba de Bart. Springfield estaba completamente desierta, y mientras caminaban hacia el cementerio, las casas se volvieron cada vez más decrépitas. Todos parecían abandonados. Cuando llegaron a la tumba, el cuerpo de Bart yacía frente a su lápida, con el mismo aspecto que tenía al final del primer acto.

La familia empezó a llorar de nuevo. Finalmente se detuvieron y se limitaron a mirar el cuerpo de Bart. La cámara se acercó al rostro de Homero. Según los resúmenes, Homero cuenta un chiste sobre esta parte, pero no es audible en la versión que vi, no se puede escuchar lo que dice.

La vista se alejó cuando el episodio llegó a su fin. Las lápidas del fondo tenían los nombres de todas las estrellas invitadas de los Simpson. Algunas de las que nadie había oído hablar en 1989, otras que aún no habían aparecido en el programa. Todos tenían fechas de fallecimiento. Para los invitados que murieron desde entonces, como Michael Jackson y George Harrison, las fechas eran cuando morirían.

Puedes intentar usar las lápidas para predecir la muerte de las estrellas invitadas vivientes de Los Simpson, pero hay algo extraño en la mayoría de los que aún no han muerto. Todas sus muertes figuran en la misma fecha.



miércoles, 18 de noviembre de 2020

Puerta de entrada a la Mente

En 1983, un equipo de científicos profundamente piadosos llevó a cabo un experimento radical en una instalación no revelada. Los científicos habían teorizado que un ser humano sin acceso a los sentidos o formas de percibir los estímulos podría percibir la presencia de Dios. Creían que los cinco sentidos nublaban nuestra conciencia de la eternidad y, sin ellos, un humano podría realmente establecer contacto con Dios mediante el pensamiento. Un anciano que afirmó no tener “nada por lo que vivir” fue el único sujeto de prueba que se ofreció como voluntario. Para purgarlo de todos sus sentidos, los científicos realizaron una operación compleja en la que se cortaron quirúrgicamente todas las conexiones nerviosas sensoriales con el cerebro. Aunque el sujeto de prueba conservaba la función muscular completa, no podía ver, oír, saborear, oler ni sentir. Sin forma posible de comunicarse con el mundo exterior o incluso de sentirlo, estaba solo con sus pensamientos.

Los científicos lo monitorearon mientras hablaba en voz alta sobre su estado mental en oraciones confusas que ni siquiera podía escuchar. Después de cuatro días, el hombre afirmó estar escuchando voces silenciosas e ininteligibles en su cabeza. Suponiendo que se trataba de un inicio de psicosis, los científicos prestaron poca atención a las preocupaciones del hombre.

Dos días después, el hombre lloró porque podía escuchar a su esposa muerta hablar con él, y más aún, podía comunicarse con él. Los científicos estaban intrigados, pero no convencidos hasta que el sujeto comenzó a nombrar a los parientes muertos de los científicos. Reiteró información personal a los científicos que solo sus cónyuges y padres fallecidos habrían conocido. En este punto, una parte considerable de científicos abandonó el estudio.

Después de una semana de conversar con los difuntos a través de sus pensamientos, el sujeto se angustió y dijo que las voces eran abrumadoras. En cada momento de vigilia, su conciencia fue bombardeada por cientos de voces que se negaron a dejarlo solo. Con frecuencia se arrojaba contra la pared, tratando de provocar una respuesta de dolor. Pidió a los científicos que le dieran sedantes, para poder escapar de las voces durmiendo. Esta táctica funcionó durante tres días, hasta que comenzó a tener severos terrores nocturnos. El sujeto dijo repetidamente que podía ver y escuchar al difunto en sus sueños.

Solo un día después, el sujeto comenzó a gritar y arañar sus ojos no funcionales, con la esperanza de sentir algo en el mundo físico. El sujeto histérico ahora decía que las voces de los muertos eran ensordecedoras y hostiles, hablando del infierno y el fin del mundo. En un momento dado, gritó "No hay cielo, no hay perdón" durante cinco horas seguidas. Rogaba continuamente que lo mataran, pero los científicos estaban convencidos de que estaba cerca de establecer contacto con Dios.

Después de otro día, el sujeto ya no podía formar oraciones coherentes. Aparentemente enojado, comenzó a morder trozos de carne de su brazo. Los científicos se apresuraron a entrar en la cámara de prueba y lo sujetaron a una mesa para que no pudiera suicidarse. Después de unas horas de estar atado, el sujeto detuvo su lucha y sus gritos. Se quedó mirando fijamente al techo mientras las lágrimas silenciosamente cruzaban su rostro. Durante dos semanas, el sujeto tuvo que ser rehidratado manualmente debido al llanto constante. Finalmente, volvió la cabeza y, a pesar de su ceguera, hizo contacto visual con un científico por primera vez en el estudio. Susurró: "He hablado con Dios y él nos ha abandonado" y sus signos vitales se detuvieron. No hubo una causa aparente de muerte.


miércoles, 11 de noviembre de 2020

Demonios del Sur

Estoy completamente atemorizado por las cosas que vi y espero que ustedes, los lectores, crean en la veracidad de mi relato. Ocultaré dónde ocurrió, solo diré que fue en una isla al fin del mundo, una isla con mitos y leyendas de brujas y duendes tan reales, como lo que voy a relatar.

Habíamos ido a una fiesta con mi amigo Reiner a la cabaña de su tío, era una fiesta donde iríamos diferentes familias con una gran relación, casi como si fuéramos hermanos, y nos quedamos a dormir ahí. 

La cabaña había sido construida por el tío de mi amigo y se encontraba en un gran terreno en una montaña. Cerca de ahí había un bosque, del cual se podían escuchar el croar de ranas y los graznidos de horribles aves carroñeras, así como el misterioso balido de ovejas, un balido que expresaba el miedo de estas hacia algo desconocido, de dudosa procedencia.

Al comienzo nos divertimos mucho, bebimos mucho alcohol, cantamos canciones, reímos a carcajadas y Reiner nos deleitó tocando el saxofón.

Hubo un momento a eso de las tres de la mañana en el que Reiner y yo salimos afuera a fumar, cuando logramos divisar extraños movimientos en la hierba, no sé por qué le dimos tanta importancia, pero nos intrigó mucho, como si fuéramos dominados por alguna especie de energía cósmica. 

Al volver a la cabaña nos dirigimos hacía la cocina, lejos de la sala donde estaban los demás, y comenzamos a hablar de lo ocurrido, como si fuera la cosa más extraña del mundo. Fue entonces, en medio de la conversación, cuando sentimos un golpe en la ventana, pero al mirar no había nada. Nos quedamos mirando fijamente la ventana y, de pronto, una pequeña mano, pálida y horrible, de largas uñas negras, golpeó dos veces la ventana. Reiner lucía igual de asustado que yo, la única variable es que él sentía mucha curiosidad, mientras que yo estaba terriblemente perturbado y con dificultades para asimilar lo sucedido.

Fue a eso de las tres y media de la mañana cuando, con linterna y un garrote en mano, decidimos salir a investigar. Estaba lleno de ansiedad; sin embargo, había algo que me incitaba a salir a investigar. Comenzamos dirigiéndonos hacia unas hierbas de gran altura, cerca del lecho del río. Solo estar cerca del horrible croar de aquellas ranas nos causaba más temor, pero a la vez nos atraía mucho más, como cuando los tambores alimentan la valentía de un soldado. 

Entre las hierbas no encontramos nada; sin embargo, al tomar el camino de vuelta, una mano salió de entre las hierbas y nos saludó en gesto de burla. Quedamos paralizados, y logramos escuchar unas extrañas risitas roncas y como lentamente esta se alejaba. Corrimos hasta llegar a la cabaña, traté de prender un cigarro, pero mis manos temblaban, así que Reiner lo encendió por mí.

Reiner lucía diferente, como si algo lo hubiese poseído, sus ojos estaban dilatados y lo único que hacía era esperar a que terminase de fumar para poder ir tras ese ser. 

Cuando ya me quedaba tan solo medio cigarrillo, Reiner lo lanzó al piso y me tiró de la chaqueta. Obviamente entendí la orden, solo que esta vez me dijo que cruzaremos el lecho del río.

No saben el horror que me provocaba tener que cruzarlo: mis manos sudaban y mi corazón latía horriblemente, pero era impulsado por el misterioso croar de esas ranas y por Reiner, quien me daba más miedo que toda la situación misma. 

Cruzamos a saltos el lecho, de roca en roca, y cada vez el croar de las ranas se hacía más fuerte. Al adentrarnos en aquel bosque de gigantescos árboles y negros arbustos, me di cuenta que se nos haría difícil encontrar a aquel ser, al igual que muchos que hoy en día se esconden en aquellos bosques y selvas eternas, que cada día son profanados por el hombre. Es ahí, en el bosque donde estos se camuflan entre las ramas y las hojas, y donde aquellos hombres que se atreven a profanar su tierra sagrada y sus antiguos e ignotos rituales son condenados a la locura misma, como lo hicieron conmigo.

Fue ahí en la profundidad de ese bosque, cuando me di cuenta que volver sería ya una tarea difícil, y dudaba si iba a salir vivo o cuerdo. Me sentía como vigilado, y a medida que nos adentramos más en el bosque comenzamos a oír el sonido de flautas infernales.

Eran unas flautas que emitían un sonido perfecto, pero a la vez enfermante, y se hacían cada vez más fuertes. Fue de pronto cuando llegamos a una parte donde el camino se detenía, que divisamos algo bajo nosotros, en un terreno inferior.

Vimos a unos horribles sátiros de ojos negros, lívidos y altos, que danzaban en círculos mientras tocaban aquellas flautas de la locura. En el centro había una gran estatua hecha de madera, que representaba la figura de un horrible sátiro mucho más grande, con la mandíbula abierta desproporcionadamente, y con unos rubíes como ojos. Frente a ella había un anciano, un humano, que entonaba en voz baja un extraño canto, y sostenía con su mano izquierda una hoz. 

Fue ahí cuando unos sátiros trajeron consigo a una jovencita desnuda. Se encontraba llorando, con su cuerpo lleno de rasguños y heridas letales, el anciano lamió y mordió los pechos de la jovencita y procedió a lanzarla con mucha violencia sobre una piedra frente la estatua, para luego clavar la hoz en la mandíbula de la chica. 

El anciano comentó a cantar, y mientras los sátiros danzan y tocaban las flautas, otros emergieron de las sombras y siguieron el canto del viejo, un infernal canto en un extraño idioma que de ahora en adelante solo escucharé en mis pesadillas futuras, junto con el sonido de aquellas flautas de la locura.

Fue de pronto cuando alguien extraño nos empujó a Reiner y a mí, y caímos hacia abajo, vimos que quien nos empujó era un asqueroso ser deforme, con su cabeza doblada hacia atrás; además, tenía torcidos los brazos, dedos, nariz, boca y orejas. 

Se movía en una sola pierna, y ayudándose de las manos, pues la otra pierna estaba pegada por detrás al cuello o a la nuca. Este ser se abalanzó sobre Reiner y comenzó a babear sobre él, así como a arañarlo violentamente, mientras balbuceaba el canto del anciano y de los sátiros.

Nunca olvidaré los gritos de dolor y de excitación de Reiner, la horrible forma en la que lloraba y gritaba de dolor mientras al mismo tiempo decía: "Sí, sí, sigue, sigue, dame más". 

Los sátiros lentamente comenzaron a acercarse hacia nosotros, al igual que el horrible anciano de horribles ojos amarillos. Impulsado por el miedo, procedí a hacer un acto que me hace sentir culpable todos los días de mi vida: abandoné a Reiner.

Comencé a correr y trataba de no mirar hacia atrás, pero aún así lo hacía, y veía cómo esos horribles seres se acercaban lentamente a Reiner, sin dejar de entonar aquel horrible canto.

Cuando comencé a escuchar el croar de las ranas comprendí que ya estaba saliendo, pero cuando ya estaba a punto de cruzar el lecho del río, escuché un grito agudo y lleno de dolor, el grito de Reiner. 

Entré a la cabaña con mucha precaución y me encerré en la habitación, sin que me viera, mientras ellos seguían bebiendo, cantando y siendo felices.

Me atemoriza el hecho de que los hombres vagan por la tierra sin idea de las criaturas que conviven con ellos, sin idea de los secretos que los bosques albergan, aquellos bosques que cada día más destruyen y profanan, y lo único que lograrán será que aquellos seres emerjan de las sombras y se alcen sobre nosotros. 

Sigo esperando que descubran la muerte de Reiner, y estoy seguro que será a mí a quien juzgarán, pues todos estos sucesos ocurrieron solo hace media hora, y estoy escribiendo este relato para que aquellos interesados sepan lo que de verdad ocurrió, y no que lo probablemente oirán, que asesine a Reiner.

No puedo dejar de pensar en aquel deforme ser, el mismo que golpeó la ventana, el mismo que nos saludó, el mismo que nos empujó. No sé si pueda continuar una vida normal, solo sé que escucho pisadas afuera... ¡No puede ser! ¡La ventana! ¡La ventana!


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martes, 20 de octubre de 2020

Nadie

A todos nos suena “Nadie”; solemos usarlo cuando somos niños. Cuando derramas tu bebida por la alfombra blanca, cuando se te cae un vaso y se rompe… nuestros padres nos preguntan qué quién ha sido y contestamos cosas como no lo sé, yo no he sido, no estaba aquí… o la mejor de todas: Creo que ha sido “Nadie”.

La mayoría de niños ni se preocupan por “Nadie”, están más preocupados en esquivar una bronca, ahorrarse unos azotes o que les quiten su Play Station. Pero no los más listos y despiertos.

Esos que se quedan la noche de reyes despiertos para ver a Baltasar (o al menos un camello) o que ponen trampas para atrapar al Ratoncito Pérez, esos mismos son los que buscan la oportunidad de demostrar los muchos crímenes sin castigo de “Nadie”.

Mi hijo es uno de esos niños. Gastó semanas en su búsqueda personal de “Nadie”: escondiéndose por horas en los armarios, colocando trampas… Incluso le pillé alguna vez robando la cámara de video que usamos en las vacaciones para grabarlo. Siempre estaba orgulloso de ello, contándome lo cerca que estaba de atraparlo. Un día, simplemente dejó de hacerlo. No más preguntas ni cacerías, decidió que era mejor idea jugar fuera en el porche.

Al principio pensaba que se estaba haciendo mayor, olvidando juegos infantiles.

Ayer por la noche uno de los platos de la vajilla de mi madre cayó al suelo. Mi hijo dijo que fue él, recogió los trozos rotos y me pidió que le castigara por ello. Estaba en el porche cuando ocurrió, así que no vi nada… pero sé que no fue mi hijo, él estaba en el porche conmigo.


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sábado, 17 de octubre de 2020

El Circo del Terror

—¡Señoras y señores! ¡Niños y niñas! ¡Ya ha llegado! ¡Ya está aquí! ¡Es el fabuloso Circo de la Niebla! Entren y maravíllense con todas las cosas extraordinarias que encontrarán aquí.

Cuando Jennifer escuchó la gruesa voz de aquel desconocido, que anunciaba las caravanas que se abrían paso hacia la ciudad, solo se encogió de hombros y siguió mirando el cielo. Llegaban circos hasta Heaven Falls dos o tres veces al año. Todos eran iguales y armaban quilombo por unos cuantos días antes de partir igual que como habían llegado.

Ella no les veía nada de especial. Ya había pasado el tiempo en que ese tipo de espectáculos constituían una auténtica novedad.

Sus amigos, sin embargo, no parecían pensar lo mismo.

—¡Vamos! —dijo Will— A lo mejor podemos burlarnos de algún payaso.

—Odio los payasos —se quejó Eric a su lado, frunciendo el ceño.

—Pues por eso, so tonto. Igual y le hacemos una zancadilla a alguno que ande por ahí. Y si tenemos suerte, podemos ver a los animales.

—Sí, creo que eso es lo único que habrá de bueno en ese lugar.

Jennifer se levantó para acudir con ellos al sitio en que habían desplegado las carpas. Notó enseguida que aquel circo definitivamente no era igual que los anteriores. La carpa principal tenía el clásico diseño de rayas rojas y blancas, y en la verja de entrada, una máscara con una expresión inquietante daba la bienvenida a los visitantes. Parecía que estaba llorando.

—Pasen amiguitos, pasen al Circo de la Niebla —les invitó el presentador, un hombre rechoncho y de palidez cadavérica, que tenía una sonrisa inquietante.

—¿Cuánto cuesta? —preguntó Will.

—Nuestro primer día es gratis.

¿Circo gratis en una aburrida tarde de verano? Parecía un buen trato para tres niños que no tenían nada que hacer. Entraron.

Al pasar, dos payasos con sonrisas inquietantes los miraron maliciosamente y la niña sintió un escalofrío. Quiso volver atrás pero ya sus amigos habían entrado en la carpa. Así que fue tras ellos y lo que vio allí dentro, la dejó sin habla.

Las personas, hombres y mujeres, ancianos y niños de todas las edades, se retorcían de maneras extrañas en el suelo, soltando gemidos de dolor. Algunos bailaban. Otros hacían acrobacias imposibles con expresiones de terror en sus rostros. Otros no paraban de reír en medio de sollozos, haciendo actos payasescos. Sus gritos quedaban ahogados por la carpa, mientras en las afueras solo reinaba el sonido de las máquinas de algodón de azúcar y la rueda de la fortuna.

Y los acróbatas, los payasos y domadores, que antes habían sido como ellos, los miraban disfrutando con su sufrimiento.

—¡Este es nuestro circo! ¡El Circo de la Niebla! Todos entran sin pagar un precio, pero de aquí, no salen nunca más —anunciaba el presentador desde alguna parte, emitiendo una risa macabra que a Jennifer le heló los huesos.

Y cuando volvió a mirar a su alrededor, supo que era verdad, pues no encontraba la salida.

Ahora ellos también eran parte del espectáculo.





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martes, 11 de agosto de 2020

Una Foto

 Un día él le tomó una foto, donde ella aparecía luciendo una bellísima sonrisa que contrastaba con la expresión generalmente seria que solía mostrar su rostro. En realidad, ella no recordaba haber trazado nunca una sonrisa tan dulce y no podía reconocerla como suya. Parecía como si aquella fuera la foto de otra mujer, desde luego idéntica a ella en sus rasgos físicos, pero completamente distinta en su expresión y, en cierto sentido, más hermosa.


Para colmo de males, él parecía obsesionado con aquella foto y pasaba buena parte de su tiempo libre contemplándola en silencio, con el rostro extasiado de amor, mientras que cada vez mostraba más indiferencia hacia la mujer de carne y hueso con la que compartía su vida.

Finalmente,como era de esperarse, ella acabó sintiendo celos de la mujer que aparecía sonriendo en la foto, una mujer que en teoría era ella misma, pero que, misteriosamente, tenía la sonrisa de otra persona. Y, de algún modo ajeno a la lógica y a las leyes de la naturaleza, aquella mujer fantasmal que compartía sus rasgos pero no su espíritu estaba consiguiendo robarle el corazón del hombre al que amaba. Por supuesto, ella no podía compartir aquellas inquietudes aparentemente absurdas con nadie, ni mucho menos con él, pero finalmente decidió actuar.

Podía parecer una locura, pero nadie tenía por qué enterarse. Así, un día, mientras él estaba fuera, ella tiró la foto a la basura, concretamente al contenedor azul que había cerca de su casa. No es raro que se pierda accidentalmente una simple foto que ni siquiera está enmarcada y él nunca tendría motivos para sospechar de un acto deliberado por su parte. Así, una vez que la muchacha se hubo librado de su “rival”, decidió salir de compras para celebrarlo.

Aquel día él hombre volvió tarde y cuando llegó a casa unos agentes de policía estaban esperándolo para comunicarle una pésima noticia, que no habían podido darle antes porque él se había dejado el móvil en casa. Una vez que él, a duras penas, consiguió reponerse de la impresión, el inspector le comunicó los detalles relacionados con la violación y el asesinato de su esposa.

Según la confesión del criminal, este (un vagabundo con problemas psiquiátricos) había encontrado casualmente una foto de la víctima mientras se hallaba buscando cartón en el contenedor azul del barrio. Según sus propias palabras, la chica de la foto le había parecido tan hermosa que no había podido resistir la tentación de buscarla. Y poco después la vio, cuando ella volvía a su casa tras hacer unas compras.

Lo cierto es que entonces no le pareció tan hermosa como en la foto, pero la obsesión se había apoderado de él y ya no había marcha atrás. La siguió, esperó a que entrara en la casa y poco después entró él, tras forzar la puerta con una navaja. Una vez cometido el crimen, su estado de enajenación mental lo llevó a abandonar la casa con la ropa ensangrentada, lo cual motivó que no tardara en ser arrestado por unos agentes municipales.

Tras referir los detalles del caso, el inspector le entregó al marido de la víctima la foto que habían encontrado en el bolsillo del asesino, para que al menos le quedara un recuerdo de la mujer que había perdido para siempre.

Una vez que él tuvo la foto en su poder, le echó una ojeada y se quedó sorprendido, porque de pronto le pareció que aquella ya no era la misma sonrisa dulce que él tan bien conocía, sino la sonrisa siniestra de quien ve realizada su venganza.



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sábado, 8 de agosto de 2020

Diversidad

No es normal. No, para nada. Despertar en medio de un charco de sangre no lo es, simplemente enloqueces. Primero está la desagradable sensación de sentir tu cuerpo extraño, empapado. Luego está la desorientación, la de los 0.3 segundos en los cuales tu cerebro no sabe ni siquiera quién eres o dónde estás, como el de una computadora, pero más rápido. Luego la sorpresa, la terrorífica sorpresa de ver aquel líquido rojo, sumamente viscoso y ya frío impregnado en todo tu cuerpo. Por un instante, tu mente no es capaz de asimilarlo: “¿es sangre?” y el subconsciente lo reconoce pero lo bloquea para no causar todo el daño psicológico: “no puede ser sangre”; sin embargo las ideas y la lógica traicionan esa “buena voluntad” del subconsciente y te gritan: “¡es Sangre!” y es en ese momento en el que te vuelves loco. Tu mente queda vacía en milésimas de segundo, la impresión de estar así cubierto de toda esa sangre hace que quieras deshacerte de ella y al mismo tiempo sacudirte esa “irrealidad” en la que te encuentras. Te arrastras hacia atrás, queriendo huir, pero la sangre te impide ser veloz y los gritos se ahogan en tu garganta. Te resbalas y te cuesta mucho trabajo alejarte del charco rojo del que vas dejando una estela mientras te mueves torpemente. Tu respiración agitada y consecuente hiperventilación hace que los niveles de oxígeno aumenten y la vista se te nuble y te sientes desfallecer. Es demasiado y tu cerebro envía señales confusas a los diferentes órganos causando que tu estómago se revuelva y vomites incontrolablemente. La tensión se libera un poco y piensas que todo es un maldito sueño. De nuevo, tu subconsciente empleando mecanismos de defensa: la negación.

Te levantas como puedes y te das cuenta de que no tienes ropa. Miras a tu alrededor y no reconoces el lugar, es una especie de bodega abandonada y hay cadáveres por todos lados, gritas pidiendo auxilio y te das cuenta de que puedes estar sangrando por alguna herida. Te revisas y no encuentras nada y el llanto hace que te acurruques en posición fetal en un rincón. ¿Cómo pudo pasar esto? Tratas desesperadamente de aferrarte al último de tus recuerdos antes de que despertaras para darle sentido a toda esta locura.

El instinto de supervivencia se apodera de ti y las lágrimas dejan de correr.

Te levantas y buscas algo con qué ocultar tu desnudez y caes en cuenta de que el o los responsables del horror que vives pueden volver a terminar el trabajo.

Como si fuera una grabación, los recuerdos de tu niñez se agolpan en tu cabeza, toda tu vida se revela en segundos y lentamente vas recordando quién eres. Los padres humildes a los que abandonaste por buscar un mejor futuro personal, los reconocimientos académicos, el éxito profesional, los continuos dolores de cabeza y la tensión para lograr superar todos los obstáculos, todos los sacrificios y al final, lograr tener mucho dinero. Todo ello te recuerda que eres fuerte y que podrás sobreponerte a esto.

En silencio, te deslizas por los rincones del lugar escudriñando cualquier cosa que te sea útil. Sorpresivamente encuentras tu ropa en el rincón más lejano junto con la de los demás cadáveres. No reconoces a ninguno pero cuentas cerca de 10 cuerpos. Te limpias como puedes la sangre y, claro, no utilizas tu propia ropa sino la de alguien más, tu manía por estar impecable de pies a cabeza se impone. Extrañamente todas las pertenencias están ahí: billeteras, bolsas de mano, carteras, joyas, relojes, e incluso el dinero. Y piensas entonces que no fue un robo sino un acto de maldad pura.

Encuentras la salida y rezas para que la puerta se abra. Lo hace. Sales y corres lo más rápidamente posible lejos de ese lugar dando gracias al cielo por permitirte salir con vida de ese horror. Lo siguiente es pedir ayuda aunque no reconoces el lugar en donde estás. Ves unas casas muy a lo lejos y la esperanza de llegar te da más fuerzas para seguir corriendo, lo consigues, pero cuando tratas de hablar con los habitantes de aquellas casas, las palabras se te atoran en la garganta y te desvaneces frente a ellos.

Cuando abres los ojos, estás en un hospital y un detective de la policía se encuentra frente a ti. Te hace preguntas que respondes como puedes. Él pretende hacerte responsable de los crímenes y quiere detenerte para seguir la investigación del caso. Pero conoces tus derechos, y a pesar de la indignación que sientes de que piensen mal de ti, llamas a tu abogado y le ofreces al detective tu ayuda para resolver el crimen.

Las idas y vueltas en el departamento de policía se vuelven rutinarias, ya has dado tu declaración demasiadas veces: fuiste a un bar turístico la noche anterior, tomaste unos tragos y luego no recuerdas nada más. Pero lo que no concuerda es que sólo tú hayas logrado sobrevivir. Se revela que no es el primer asesinato de ese tipo en la ciudad, pero en la ocasión anterior no hubo testigos. Se revela también que todas las víctimas son de varias nacionalidades, posiblemente turistas.

Vas a juicio, pero la evidencia es débil, tu abogado es bueno y tu reputación impecable. Te declaran inocente y se te ofrece una disculpa pública por parte de las autoridades.

Todo el proceso te ha dejado con los nervios de punta y estás irritable.

Unas vacaciones serían lo mejor, después de todo hay que vivir la vida y más ahora luego de algo tan aterrador como lo que has pasado.

Un destino concurrido es lo mejor, siempre te ha gustado la diversidad de la gente. Cada país tiene su magia y su gente es especial. Mientras más diversos mejor, su esencia se impregnará en todo tu ser y podrás sentir toda esa adrenalina corriendo por tus venas y nublando tu mente, es algo único y extasiante. Sólo hay que comprar zapatos especiales para no resbalar, debido a la sangre, y golpearte en la cabeza, como la última vez.

Lo difícil es atraerlos a tu país y juntarlos a todos, difícil, pero no imposible, ya lo has hecho antes...



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domingo, 26 de julio de 2020

SONIC.EXE

Soy un gran fan de Sonic el erizo al igual que de todos los demás, me gustan los juegos más nuevos, pero no me importa jugar los clásicos. No creo haber jugado juegos con errores o hackeados antes, aunque yo no creo que quiera jugar a cualquiera después de la experiencia que tuve…

Todo comenzó en una tarde de verano, estaba jugando Sonic Unleashed hasta que noté, por mi visión periférica, que el cartero había llegado, había puesto algo en mi buzón como de costumbre y se había ido. Detuve mi juego para ir a ver lo que tenía en el correo… La única cosa en el buzón era una caja de CD para ordenador y una nota. Revisé su contenido.

Miré a la primera nota y me di cuenta de que era de mi querido amigo Kyle, de quien no había tenido noticias desde hacía 2 semanas. Lo sé porque reconocí su letra, a pesar de todo, lo que me extrañaba era cómo se veía, parecía mal escrito, áspero y algo difícil de leer, como si Kyle estuviese teniendo dificultades para escribirlo y lo hiciera a toda prisa.

Esto es lo que escribió…

“Tom,

No puedo soportarlo más, tuve que deshacerme de esta cosa de alguna manera antes de que fuera demasiado tarde, y yo estaba esperando que lo hicieras por mí. No puedo hacerlo, él me persigue, y si no destruyes este CD, él va a venir en pos de ti también, es demasiado rápido para mí…

Por favor, Tom, destruye este disco olvidado de Dios antes que venga después por ti también, ya es demasiado tarde para mí.

Destruye el disco, solo hazlo, pero que sea rápido, de lo contrario van a ocurrir catástrofes. Ni siquiera juegues el juego, que es lo él que quiere, simplemente destrúyelo.

Por favor…

Kyle”.

Bueno, eso fue ciertamente raro. A pesar de que Kyle era mi mejor amigo y no lo había visto en 2 semanas, no hice lo que me pidió. No pensé que un simple disco de juego le pudiera hacer daño, después de todo era solamente un juego, ¿verdad? Vaya que me equivoqué en eso…

De cualquier manera, miré el disco y se parecía a cualquier disco CD-R común y corriente de ordenador, excepto que tenía escrito en marcador negro las palabras SONIC.EXE, y era muy a diferente a la escritura de Kyle, lo que significaba que debió de haberlo conseguido de otra persona, como una casa de empeño o por eBay. Cuando vi SONIC en la escritura del CD, me emocioné y realmente me entraron ganas de jugarlo, ya que soy un fan de Sonic.

Subí a mi habitación y encendí mi ordenador, puse el disco en e instalé el juego. Cuando la pantalla del título apareció me di cuenta de que era uno de los primeros juegos de Sonic, estaba así como “¡Genial!” porque, como dije antes, me gustaban también los clásicos. La primera cosa que observé diferente fue cuando apreté empezar, fue una fracción de segundo en la que vi cómo la imagen del título se convirtió en algo muy diferente, algo que ahora considero horrible, antes de cortar en negro.

Me acuerdo perfectamente de la imagen que apareció en aquella fracción de segundo, el cielo se había oscurecido, el emblema del título estaba oxidado y arruinado, el 1991 de SEGA fue reemplazado por un 666, y el agua se había vuelto roja, como la sangre, excepto que parecía hiper-realista.

Pero la cosa más espeluznante fue Sonic, sus ojos eran de tono oscuro y sangriento con dos puntos brillantes rojos mirándome, y su sonrisa se había extendido mucho más de lo que debía, hasta el borde de la cara. Me molesté bastante cuando vi esa imagen, aunque me di cuenta de que era sólo un problema técnico y lo ignoré. Después de cortar en negro la imagen se mantuvo así durante unos 10 segundos más o menos. Y luego otra cosa extraña sucedió, apareció la selección de guardar archivos de Sonic the Hedgehog 3, y yo estaba como “¿WTF? ¿Qué está haciendo eso en el primer juego de Sonic?”, de todos modos, el fondo era el oscuro cielo nublado del nivel Stardust Speedway Bad de Sonic CD, y sólo había tres archivos para seleccionar. La música era esa espeluznante de Caverns of Winter de Earthbound, sólo que había sido ampliada y parecía haber sido invertida. Y la imagen de los archivos de guardado, donde debía verse una vista previa del nivel, solo había una estática roja para los tres archivos.

Lo que más me asustó fue la selección de personajes, esta mostraba solo a Tails, Knuckles y, para mi sorpresa, ¡el Dr. Robotnik! Ahora estaba seguro de que algo estaba pasando, quiero decir, ¿cómo se podía jugar como Robotnik en un juego clásico de Sonic, por el amor de Dios?

Fue entonces cuando me di cuenta de que esto no era un juego glitchy, sino que se trataba de un juego hackeado.

Sí, sin duda se veía hackeado, fue realmente espeluznante, pero como jugador inteligente, no tenía miedo (o por lo menos intenté no tenerlo), me dije que era sólo un juego hackeado y que no tenía nada malo. A pesar de todo, con una sensación terrible escogí el primer archivo y elegí a Tails y cuando lo seleccioné el juego se congeló durante unos 5 segundos. Oí una risa escalofriante pixelada que sonaba muy parecida a la del tipo Kefka de Final Fantasy antes de pasar a negro.

La pantalla permaneció en negro durante unos 10 segundos o más, luego mostró el título típico del nivel, excepto que las formas simples ahora eran de diferentes tonos de rojo y el texto sólo mostraba “HILL, ACT 1″. La pantalla se desvaneció y el título desapareció revelando a Tails en Green Hill Zone de Sonic 1, aunque la música era diferente, sonaba como una melodía pacífica invertida. Después de todo, empecé a jugar e hice que Tails empezara a correr como lo haría en cualquiera de los juegos clásicos de Sonic, lo extraño fue que mientras Tails corría por el nivel no había nada más que un terreno plano y unos cuantos árboles durante 5 minutos, eso fue cuando la música comenzó a bajar en tonos lentos y profundos muy lentamente a medida que seguía adelante.

De repente vi algo y me detuve para ver lo que era, era uno de los pequeños animales que yacía muertos en el suelo sangrando (fue entonces cuando la música comenzó a disminuir), Tails tenía una expresión de asombro y tristeza en su rostro que nunca había visto, así que tuve que hacerlo avanzar, pero mantuvo esa mirada de preocupación en su rostro. Mientras seguía avanzando vi a más animales muertos y cuando Tails pasaba junto a ellos parecía cada vez más preocupado a medida que la música seguía bajando de tono, me sorprendí al ver la forma en la que murieron todos, se veían como si alguien los hubiera asesinado de espantosas maneras, con sadismo: una ardilla fue ahorcada en un árbol con lo que parecían ser sus entrañas colgando, un conejo tenía sus cuatro extremidades arrancadas y un pato tenía los ojos arrancados y la garganta cortada. Me sentí mal del estómago cuando vi esta masacre y al parecer Tails también. Después de unos segundos más, no había más animales y la música parecía haberse detenido, pero Tails seguía avanzando.

Después de que pasara un minuto desde que la música se hubiera detenido, Tails estaba corriendo por una colina y luego se detuvo, no fue hasta que vi por qué: Sonic estaba allí, al otro lado de la pantalla con la espalda contra Tails con los ojos cerrados. Tails se veía feliz de ver a Sonic, pero luego su sonrisa se desvaneció, obviamente notando que Sonic no le respondía, sino que actuaba como si fuera totalmente inconsciente de la presencia de Tails. Tails caminó lentamente hacia Sonic, y me di cuenta de que ni siquiera estaba tocando las flechas del teclado para hacer que se moviera, por lo que este tuvo que haber sido una escena de corte.

De repente empecé a tener una sensación de creciente temor cuando Tails se acercó a Sonic para llamar su atención, sentí que Tails estaba en peligro y que algo malo iba a suceder. Escuché unos débiles sonidos estáticos que iban en aumento mientras Tails no estaba más que unos centímetros de Sonic, se detuvo y tendió la mano para tocarlo. Esa sensación de presentimiento en mi interior se hacía más fuerte y sentí la necesidad de decirle a Tails que se alejase de Sonic mientras la estática se hacía más fuerte.

De pronto, en una fracción de segundo, vi los ojos de Sonic abiertos y eran negros con esos puntos brillantes de color rojo, al igual que en la imagen del título. Cuando eso sucedió la pantalla se volvió negra y el sonido estático paró.

Se quedó en negro durante unos 7 segundos y luego un texto blanco apareció formando un mensaje, diciendo: “Hola. ¿Quieres jugar conmigo?”.